Influenza de los laboratorios

Catorce miembros de la Asamblea Parlamentaria europea aseguran que las compañías farmacéuticas influyeron sobre los responsables de la salud pública para promocionar sus vacunas. Un experto de la OMS admitió que su instituto es financiado por un laboratorio.
"Para promocionar sus vacunas contra la gripe A (H1N1), las empresas farmacéuticas influyeron sobre los responsables de la salud pública a fin de alarmar a los gobiernos en todo el mundo", sostienen catorce miembros de la Asamblea Parlamentaria europea liderados por Wolfgang Wodarg, presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, y reclaman que el Consejo "efectúe una inmediata investigación" al respecto. Sostienen que "la definición de una pandemia alarmante no debe estar bajo la influencia de los vendedores de drogas". Un integrante del Grupo de Expertos en Inmunización que asesora a la OMS reconoció que el principal sostén económico de su propio instituto científico es un fabricante de vacunas contra la gripe. Sin embargo, un representante oficial de la OMS contestó que la entidad internacional "tiene mecanismos de protección contra conflictos de intereses" y observó que "muchas muertes por gripe A (H1N1) se evitaron gracias a las advertencias de la OMS".

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) trataría el tema en su sesión que comienza el 25 de este mes. Su Comisión de Salud invitó para esa misma semana a la OMS y a los laboratorios farmacéuticos involucrados, según precisó el presidente del organismo, el epidemiólogo alemán Wolfgang Wodarg. Según la moción presentada por los catorce parlamentarios de distintos sectores, "con el propósito de promover sus drogas y vacunas patentadas contra la gripe, las compañías farmacéuticas influyeron en científicos y agencias oficiales, responsables de la salud pública, para alarmar a los gobiernos en el mundo entero. Llevaron a despilfarrar valiosos recursos en ineficientes estrategias de vacunación, y expusieron innecesariamente a millones de personas sanas al riesgo de los efectos colaterales desconocidos de vacunas insuficientemente testeadas".

"Las campañas contra la gripe aviar (2005/6) y contra la gripe A (H1N1) parecen haber dañado también la credibilidad y confiabilidad de importantes agencias internacionales de salud. La definición de una pandemia no debe estar bajo la influencia de los vendedores de drogas." Por eso, "los estados miembros del Consejo de Europa deberían requerir inmediatas investigaciones". El Consejo abarca 47 países, incluso Rusia y Turquía.

En una extensa entrevista concedida al periódico francés L’Humanité, Wodarg sostuvo que la declaración de pandemia "no se justificaba". Sólo fue posible porque, en mayo del año pasado, la OMS cambió su definición de lo que constituye una pandemia: antes, no sólo requería que la enfermedad estallara en muchos países a la vez, sino que tuviera consecuencias muy graves en cuanto a cantidad de casos mortales; en la nueva definición, se suprimió este criterio y sólo se consideró el ritmo de difusión de la enfermedad".

"Otra cosa que suscitó mis sospechas –agregó Wodarg– fue la recomendación de la OMS de dar dos dosis de vacuna: no tenía ninguna justificación científica. Tampoco se justificaba su recomendación de utilizar vacunas patentadas: era perfectamente factible, como cada año, completar las vacunas de la gripe estacional con las partículas antivirales específicas para el nuevo virus."

Según Wodarg, estas nuevas vacunas implican "un riesgo, ya que, en el apuro, en ciertos casos se utilizaron coadyuvantes insuficientemente testeados", refiriéndose específicamente a "la vacuna elaborada por Novartis", producida mediante "una técnica que jamás había sido utilizada hasta el momento".

Wodarg también denunció que "Klaus Stöhr, quien era el jefe del Departamento de Epidemiología de la OMS en la época de la gripe aviar, y que preparó entonces los planes destinados a enfrentar una eventual pandemia, luego pasó a ser un alto funcionario de la empresa Novartis. Vínculos similares existen entre firmas como Glaxo o Baxter y miembros influyentes de la OMS".

Al mismo tiempo, se dio a conocer una vinculación entre el científico finlandés Juhani Eskola, miembro del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE) de la OMS –organismo que asesora a los Estados miembros sobre qué vacunas utilizar y qué cantidades comprar– y la firma GlaxoSmithKline (GSK), fabricante de una vacuna contra el virus H1N1. En 2009, esta empresa se constituyó en la primera fuente de ingresos del Programa de Investigación en Vacunas de Finlandia, dirigido por Eskola, al cual otorgó nueve millones de dólares. La revelación fue efectuada en Dinamarca por el diario Information. No obstante, Eskola continuará integrando el SAGE, cuyo secretario ejecutivo, Philippe Duclos, argumentó que "el contrato de GSK con la institución dirigida por Eskola no se refiere a la vacuna contra el virus H1N1".

Keiji Fukuda, asesor especial de la OMS sobre la pandemia de gripe, contestó que "la OMS tiene mecanismos de protección que funcionan contra conflictos de intereses, en general y con respecto a esta pandemia en particular". Recordó que la enfermedad se cobró por lo menos 13.000 vidas y reiteró que la gripe A (H1N1) "es una pandemia: la OMS jamás cambió su definición básica de pandemia, que es: la diseminación de una enfermedad por el mundo entero". Agregó que "una razón para que la pandemia no haya sido más grave fue la respuesta sin precedentes de los países del mundo, alertados por las advertencias de la OMS. No sabemos cuántas enfermedades y muertes se impidieron gracias a estas acciones".

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