La inflación mendocina también muestra signos de estabilidad

Días atrás, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), presentó el informe mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional, que arrojó un llamativo 0,4% y que, como pocas veces en lo que va del año, se acercó a las mediciones privadas, que lo ubicaron entre el 0,8% y el 1,2%.

En Mendoza, si bien los informes oficiales siguen los pasos del Indec, desde esa especie de sucursal que es la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (Deie), los informes coinciden en que la inflación bajó o que al menos, se frenó la escalada de los precios de los bienes de consumo.

Los motivos del “amesetamiento inflacionario” son varios.

Según la consultora Evaluecon, que preside el economista José Vagas, los consumidores han dejado de mirar “el precio de los bienes para mirar todos los días el precio del tipo de cambio”, con respecto al dólar.

Esto se basa en que hoy existen numerosos elementos que influyen en el comportamiento de los compradores, desde la crisis financiera global, el aumento de la incertidumbre y el “traspaso” de muchos al dólar, olvidándose de sus depósitos bancarios.

Vargas indica que la decisión del Gobierno nacional de estatizar las AFJP, “echó más combustible al clima de incertidumbre” en los mercados y contribuyó con que la actividad económica se “amesete”, es decir, que disminuya el consumo.

Según los datos de Evaluecon, en octubre pasado, el promedio del IPC nivel general de Mendoza alcanzó un 1,28%, frente al 1,47% de setiembre, confirmando la estabilización inflacionaria.

Es más, al comparar el índice de octubre de 2007 con el mismo mes de este año, se observa que “la inflación en Mendoza disminuyó 0,91%” dice el informe. Pero lo que no deja de preocupar es el valor acumulado de los últimos 12 meses, que ya alcanza al 29,66% y “sigue ascendiendo”.

Para Vargas, durante octubre se notó que los estratos sociales de más recursos tuvieron “niveles de inflación negativos” en la mayoría de los bienes y servicios que consumen, lo que no ocurrió con los estratos más bajos, que son “los que más sufren este proceso de estancamiento con inflación”.

El informe de Vargas es claro en este aspecto, al discriminar los distintos porcentajes. Así, en el mes pasado, en la clase denominada “alta”, el IPC fue del 0,78%; en la clase “media alta” alcanzó el 1,01%; para la “media” llegó al 1,44%, en tanto que el sector de menos recursos tuvo la mayor inflación:1,91%.

Es cierto que se trata de un “respiro” para los bolsillos mendocinos, dado principalmente por la “caída en la actividad económica”, pero como dice Vargas, con las altas expectativas “cada vez será más difícil salir de la situación actual”.

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