La inflación dejó de ser un problema y ahora el desafío es seguir creciendo

2008 cerró en Mendoza con una suba de precios de 25,8%, cuando algunos pronosticaban 35%. Para 2009 las previsiones van de 5% a 20%. Con el riesgo de "estanflación latente", la clave será el nivel de actividad.
Que los pronósticos inflacionarios de los economistas locales para el 2009 sean más moderados que la inflación de 2008 es una buena noticia. Sin embargo, estiman que la tasa aún seguirá siendo mayor a los dos dígitos este año, un dato preocupante en un contexto de menor actividad económica, ya que pone de relieve que el problema inflacionario de la Argentina aún no ha sido resuelto. Sólo fue superado por algo peor: el temor a la recesión.

Hoy la variable precios en el país no es la principal preocupación de los argentinos como ocurría meses atrás, y no es porque el gobierno haya combatido las causas del proceso de inflación, argumentan los economistas de Mendoza. Al respecto, el profesor de Economía Internacional de la UNCuyo, Daniel Rada, dijo que "si no hubiera existido el shock externo hoy habría un problema serio de inflación".

No se ha solucionado el problema inflacionario (lo que no permite bajar el índice), lo que ocurre es que se ha frenado el crecimiento económico (se descomprimió la presión sobre los precios). Es por ello que los referentes locales en el tema opinan que la tasa de inflación para 2009 será mucho menor a la de 2008, que en Mendoza cerró en 25,8% acumulado anual, según el índice que elabora la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo (ver aparte).

Las proyecciones van de 5% anual a 20% para 2009. Hay que recordar que para 2008 se preveía superar el 35% anual.

Al respecto, Aldo Medawar, profesor de Macroeconomía II de la UNCuyo, destacó que "se podría decir que estamos en un proceso de estanflación, donde el país está en recesión y los precios caen pero seguimos con inflación".

Pisando el freno

El paro del campo abrió un escenario de mayor incertidumbre. Después vino la crisis financiera internacional que sacudió a la economía mundial, generando desconfianza en los inversores y el temor de la población a perder el empleo y su fuente de ingresos.

Ante este escenario incierto, los mendocinos han preferido ahorrar antes que gastar o invertir, lo que en definitiva significa menor demanda de bienes y servicios y como consecuencia un gran alivio para el incremento de precios.

Este panorama de retracción en la demanda se repite en el país y el mundo, lo que implica que los precios internacionales de los commodities sean menores.

En este contexto, los economistas de Mendoza consultados esperan que, en el mejor de los casos, las exportaciones sean similares a las del año pasado, lo que implicaría menor demanda de bienes y por ende menor presión inflacionaria.

De esta manera todas las fuerzas juegan a favor de los precios, ya que éstas los descomprimen y alejan a su vez los temores de los primeros meses del año pasado de una hiperinflación en el país.

Cambio de tendencia

En este inicio de año, la inflación dejó de ser entonces el principal problema. Ahora seguir creciendo es el desafío.

Para que la economía se active y no sufra los coletazos de la crisis, el gobierno nacional ha propuesto diferentes medidas que tienen como objetivo estimular la demanda de bienes y servicios, lo que impulsaría a que los precios continúen en alza. Sin embargo este factor no sería un riesgo de mayor inflación.

En este sentido los economistas Alfredo Aciar y Aldo Medawar coincidieron en que la desaceleración en el consumo por la crisis será mayor que los efectos del plan del gobierno.

Respecto al impacto del paquete anticrisis del gobierno para estimular la demanda de bienes y servicios, Medawar dijo que "las políticas del gobierno para estimular el consumo apuntan a la clase media, y no a los de la clase baja, por lo que este sector disminuirá su consumo".

Otro punto importante a tener en cuenta para pronosticar la inflación de 2009 serán los incrementos en salarios que negociarán los gremios.

Según indicaron fuentes oficiales, a los contratados del Estado el Gobierno les dará un 20% de incremento como base, mientras para el caso de los empleados de planta los sindicatos irán a paritaria y pedirán más del 15% de aumento. Como este será un año de elecciones, la clave de lo que pasará estará en el sector privado y si se darán o no (y en qué porcentaje) nuevos aumentos salariales en 2009.

Pronósticos en baja

El economista y profesor de Economía I y II de la Universidad de Congreso, Sebastián Severino, opinión que "la inflación será cercana al 12% y no dejará de existir, ya que en algún momento los incrementos de salarios que se darán este año se trasladarán a los precios, ya sea porque a las empresas les aumentan los costos y/o porque les disminuyen las ganancias".

Mientras que el profesor de Economía Internacional de la UNCuyo, Daniel Rada, acotó que "para este año estimo una tasa de inflación de 20%, menor que la del 2008, ya que habrá una réplica del trimestre pasado por la propia desaceleración de la economía que no se revertirá con las medidas expansivas del gobierno".

En tanto, Medawar predijo que "la inflación estará más atemperada, será cercana al 10% para los productores, y del 18% para los consumidores".

Por su parte, el economista Aciar fue el más optimista en el tema e indicó que "casi todo juega a favor de que los precios presenten tendencias a la baja, por lo que estimo que la inflación será moderada para 2009, cercana a 5 por ciento anual".

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