La inflación se aceleró en agosto y se generalizaron los aumentos

La inflación se aceleró en agosto y se generalizaron los aumentos
• YA SE UBICA EN UN PISO DEl 15% ANUAL. ES POR EL MAYOR RITMO DE INCREMENTO EN ALIMENTOS
En agosto, la inflación en Buenos Aires fue del 1,7%, lo que marca no sólo un aumento respecto del promedio de los primeros siete meses (1,1%), sino que insinúa un nuevo piso en la tasa anual. En efecto, luego de ir descendiendo de un máximo del 24% entre los meses de marzo y mayo del año pasado, en julio último la inflación anual cayó al 14,8%. Fundamentos externos y domésticos consistentes con un menor ritmo de crecimiento de precios dieron lugar a una caída de la inflación núcleo -que representa el 72% de la canasta total y excluye los bienes y servicios con comportamientos estacionales o sujetos a regulación-, que del 1,7% mensual a mediados de 2008, pasó al 1,2% promedio en el primer semestre de 2009. En julio, a estos factores deben agregarse elementos transitorios, incluyendo la baja retroactiva de tarifas energéticas.

De aquí en más, la tasa de inflación podría ubicarse en un piso no inferior al 15% anual. Agosto proporciona algunas pistas al respecto. Por un lado, la inflación núcleo se ubicó en un 2%, luego del 1,3% en julio. Este incremento es la base para una inflación más alta, a menos que los otros precios (regulados y estacionales) tengan un comportamiento amortiguador. Dejando de lado los precios estacionales (que generalmente no contribuyen a una baja inflación en setiembre), cabe observar que los precios regulados necesariamente experimentarán un alza por la reducción del descuento en las tarifas de electricidad y gas vigente el bimestre anterior. Y a los cambios esperados para setiembre se les suma el arrastre de la cuarta semana de agosto, que establece un piso del 0,5%. Este arrastre es particularmente alto para 2009, sólo comparable con el registrado en marzo (0,5%), frente a un promedio del 0,2% en el segundo trimestre y del 0,3% de julio para agosto. En otros términos, aun cuando todos los precios permanecieran estables en su nivel de la cuarta semana de agosto, la inflación del mes sería del 0,5%. Pero la mayoría de los precios no sólo no permanece estable, sino que la evidencia indica que una proporción elevada y creciente de ítems de la canasta crece mes a mes.

Es claro, un proceso inflacionario se caracteriza no por movimientos de unos pocos precios -tarifas de la energía, medicina prepaga o precio de la lechuga-, sino por cambios extendidos a un conjunto importante de bienes y servicios. Eso es precisamente lo que se observa en la serie de inflación en Buenos Aires: el porcentaje de rubros que registran algún incremento de precios en el mes (sobre una base de agrupar las casi 800 variedades de bienes y servicios en 179 grupos, respetando los criterios habituales de agregación), pasó del 64,8% en el primer semestre al 70,9% en julio y a un récord de un 76% en agosto.

Este último es el nivel más alto registrado en el IPC-FIEL desde comienzos de 2008. A su vez, el porcentaje de ítems con bajas de precios -en particular, en precios sujetos a estacionalidad- cayó de un promedio del 23,9% en la primera mitad del año al 19% en julio y al 15,6% en agosto. Sólo en tres oportunidades hubo un porcentaje de precios que bajaron apenas inferior: en marzo de 2008 (con récord de inflación mensual), en octubre del año pasado y en abril último.

Mayores subas

Así, el aumento de precios es un proceso difundido -tal como resulta claro al señalar que el 76% de los ítems registró subas-, pero cabe destacar que el capítulo de mayor incremento en agosto fue el de Alimentos y Bebidas, con el 3% respecto de julio. Se trata del mayor incremento mensual en el capítulo desde marzo de 2008, en medio del primer conflicto agropecuario (Resolución 125). Pero además, el índice de difusión -el porcentaje de ítems con aumento respecto del total del grupo- correspondiente al capítulo de Alimentos y Bebidas (sobre la base de agrupar todas las variedades en 70 ítems) muestra que el 90% de los rubros experimentó subas, frente al 10% con bajas. Resulta el porcentaje más elevado de rubros con alzas de toda la medición de FIEL y se compara con un 71,7% para el primer semestre del año. Así, el 3% de aumento mensual sólo en parte se explica por el aumento estacional de las verduras.

Con ello, el aumento generalizado de Alimentos y Bebidas explica el 56% de la inflación de agosto, incidencia que sería probablemente mayor con la aplicación de la nueva metodología publicada la semana última por el INDEC -dada la mayor incidencia de este capítulo-. Por otra parte, la canasta básica alimentaria -que permite calcular la línea de indigencia- refleja las citadas subas mostrando un aumento interanual del 13,6% en agosto.

Finalmente, cuando se anualizan las tasas mensuales de inflación se observan cambios apreciables de nivel durante agosto. El nivel general de inflación pasó del 15% para el promedio anualizado de los primeros siete meses al 22%, si se proyecta agosto. La aceleración en Alimentos y Bebidas es a su vez parte de la explicación del cambio en la tasa anual de bienes. La inflación núcleo se aceleró desde un nivel cercano al 15% hasta más del 26%, aun cuando considerando el bimestre julio/agosto esa tasa es menor (21,6%), pero todavía muy alta respecto del pasado reciente.

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