Infierno en Bagdad: un doble atentado dejó 136 muertos

Con un minuto de diferencia, dos coches bomba estallaron en el corazón de la capital
BAGDAD.- Un doble atentado con coches bomba contra edificios gubernamentales en pleno corazón de Bagdad mató ayer a por lo menos 136 personas y dejó unos 600 heridos, lo que constituye el ataque más sangriento en dos años en Irak y desnuda la precariedad de los celebrados logros en materia de seguridad.

La violencia había disminuido en el país desde que las tropas de Estados Unidos, apoyadas por líderes tribales, lograron recuperar el control en varias provincias del país, de manos de los militantes de Al-Qaeda, lo que motivó un anuncio de retirada por parte de la Casa Blanca.

Pero las dos explosiones de ayer estremecieron una vez más a los iraquíes. Los estallidos ocurrieron con un minuto de diferencia en las playas de estacionamiento del Ministerio de Justicia y de las oficinas del gobierno provincial durante la hora pico matutina, cuando la gente se dirigía a sus trabajos.

Ninguna organización ha reclamado la responsabilidad hasta ahora, pero los coches bomba de esta magnitud han sido el sello de los rebeldes sunnitas que buscan derrocar al gobierno del país, dominado por líderes chiitas.

El presidente estadounidense, Barack Obama, condenó el doble atentado. "Condeno firmemente estos vergonzosos ataques al pueblo iraquí, y expreso mis más profundas condolencias a aquellos que han perdido seres queridos", dijo en un comunicado Obama, que ha concentrado su política exterior en el conflicto en Afganistán.

"Estas bombas no tienen otro propósito que asesinar a hombres, mujeres y niños inocentes, y tan sólo revelan la odiosa y destructiva agenda de aquellos que niegan al pueblo iraquí el futuro que se merece", agregó el mandatario, que días atrás refirmó su compromiso de retirar todas las tropas norteamericanas destinadas en Irak.

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