Infantería llegó a Caleta a despejar una ruta que ya había sido liberada

Una paradójica situación se observó ayer por la mañana cuando una veintena de efectivos de la Sección Infantería, procedentes de Río Gallegos y fuertemente pertrechados, irrumpieron en el acceso norte de esta ciudad.
Los policías de élite tenían la orden de desalojar a la veintena de trabajadores mineros que, como protesta por haber sido despedidos por Minera Santa Cruz, habían llegado el lunes a esta ciudad santacruceña -procedentes del yacimiento ubicado en cercanías de Perito Moreno-, para plantarse en piquete y cortar la ruta 3, generando un descomunal bloqueo de camiones y colectivos. Sólo los vehículos de menor porte habían podido eludir el piquete utilizando un riesgoso camino alternativo de ripio.

Lo irrisorio del caso es que ayer cuando Infantería arribó al lugar nadie estaba bloqueando la principal vía terrestre de la Patagonia ya que los manifestantes se habían retirado poco antes de la medianoche del mismo lunes.

En principio nadie sabía las razones de su repliegue dado que la empresa minera que los dejó cesantes había decidido cortar todo tipo de diálogo con ese grupo que fue calificado como "violento" por los desmanes que causó en el yacimiento San José – Huevos Verdes.

Además, los dirigentes de la regional del gremio que nuclea a trabajadores de ese rubro laboral, AOMA, encabezados por Javier Castro, virtualmente les retiró su apoyo, sobre todo porque los despedidos encabezados por Rolando Contreras los trataron de "corruptos".

Era un misterio saber el rumbo que había tomado el grupo de veinte mineros, entre los cuales se hallaban tres o cuatro mujeres y de paso vale decir que Rolando Contreras no respondía a los insistentes llamados que se hizo Diario Patagónico a su teléfono celular con prefijo de San Juan, de la cual es oriundo.

El resto de los manifestantes estuvo trabajando en el citado yacimiento minero provenía de otras provincias cuyanas e incluso desde Chile.

Finalmente, el dilema se develó a media mañana, cuando se supo que habían trasladado su protesta a otro punto de la ruta 3, más al norte, en inmediaciones de Rada Tilly.

DISTINTOS TIEMPOS

Pero al margen de esa "mudanza", para la comunidad santacruceña -sobre todo la de Caleta Olivia-, sigue resultando preocupante los tiempos que maneja la justicia para emitir una orden de intimación a despejar una ruta. Son muy distintos a los lapsos de urgencia que requieren las empresas de transporte de pasajeros, de carga o de otros rubros, como la industria petrolera y de servicios generales.

Demás está decir los casos de desesperación de automovilistas particulares que por desconocimiento y para evitar riesgos, no se animan a convertirse en pilotos de rally tomando un camino de ripio con peligrosos ascensos y descensos.

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