Una inexplicable lentitud

Se cumplieron más de 100 días del inicio de obras en la Avenida Lavalle y los tiempos se extienden de manera inaudita. Pero más allá de ello, han quedado en la calzada unos importantes desniveles y han aflorado baches que constituyen un peligro para automovilistas y particularmente para quienes se movilizan en biciclos.

El pasado 22 de abril se hizo el anuncio del inicio de obras del acceso a Zárate por Avenida Lavalle, con una inversión de cinco millones de pesos.

Las declaraciones se realizaron en el marco de una de las tantas visitas que efectuara el ministro de Planificación Federal, arquitecto Julio De Vido durante la campaña preelectoral, oportunidad en que dio a conocer la concreción, con aval del Estado nacional, para otras importantes tareas de infraestructura que servirán para el desarrollo y la mejora en la calidad de vida de todos los habitantes del Distrito.

En aquel momento se dispusieron varias máquinas a pleno trabajo, sobre la tradicional avenida zarateña y las fotos dieron ejemplo de lo que sería un beneficio para la comunidad.

Cien días

Hoy, a más de 100 días de aquellos acontecimientos, elecciones mediante, la Avenida Lavalle aparece abandonada a su suerte, con las tareas realizadas en aproximadamente un 25% del total y con serios inconvenientes para automovilistas y particularmente, conductores de motos, ciclomotores y bicicletas, debido a los desniveles presentes y diversos baches preexistentes que afloraron tras el "rascado" de la capa superficial.

Algunos especialistas consultados, aunque no quisieron dar a conocer su filiación, señalaron estar sorprendidos -más allá de la paralización actual- por la lentitud observada desde el principio en el desarrollo de las obras.

Se trata de una repavimentación de aproximadamente 1.200 metros lineales, que incluyen un cantero central, que se dispondría al finalizar el volcado del material mezcla de asfalto y piedra, buena parte recuperado a través de las tareas iniciales.

Los cálculos indican que en 100 días sólo se alcanzó una cuarta parte de la obra y alertan acerca de que si se hubiesen efectuado sólo 12 metros lineales por día, la avenida estaría luciendo de una manera totalmente distinta y lo que es mejor, sin peligros subyacentes.

Aquel tiempo pasado

Esos 12 metros diarios se hubiesen podido llevar a cabo aún con la escasa tecnología que se disponía hace décadas atrás cuando las tareas de asfaltado eran prácticamente artesanales.

La brea se derretía en el calor de la leña y las aplanadoras eran ma-nuales.

Aún teniendo en cuenta la rotura de la máquina asfaltadota argumentada por la comuna, el tiempo de duración de la obra sigue siendo más que retardado.

Por otra parte, quedaría -después de la calle- la reconstrucción de las cunetas y varios metros de cordón que se encuentran prácticamente destruídos y resultan de indudable peligro para el tránsito.

Vale tener en cuenta además, que en estos últimos tres meses, debido a la sequía, no hubo días en que las inclemencias del tiempo pudieran haber afectado los trabajos.

La preocupación general, se centra en que después de la "maratón" de obras proyectadas preelectoralmente, la lentitud manifiesta en tantos sectores que recogieron con expectativa los anuncios, esté relacionada con la respuesta postelectoral y que las promesas del Gobierno nacional, no puedan concretarse.

Algo que, aunque hoy sólo está en la fantasía de algunos agoreros, nadie puede tampoco descontar que pueda llegar a acontecer.

Comentá la nota