"Va a ser inevitable otro enfrentamiento"

Biolcati acusa a los Kirchner de "provocar" al agro y anuncia otra ola de protestas; "la situación sólo cambiará con las elecciones", dice
Una sombra del año que termina se proyecta sobre 2009: el agro se prepara para otro conflicto de proporciones a fines del verano, ante la creciente pérdida de rentabilidad del sector y la indiferencia a la que lo condenó el Gobierno.

"Que se viene otra confrontación es inevitable si el Gobierno no cambia. Creo que la están provocando", dice Hugo Luis Biolcati, presidente de la Sociedad Rural y referente central de la Comisión de Enlace, formada en la feroz pelea contra las retenciones móviles. Y alerta: "La situación es peor que en marzo. La gente ya no pelea por la rentabilidad, sino por la subsistencia de su explotación".

La reciente decisión oficial de mantener en 35% el impuesto a las exportaciones de soja -pese a que se había anticipado que se rebajaría en cinco puntos- reavivó el malestar de los productores y diluyó la expectativa de una lenta reconciliación.

Pesimista, poco amigo de los eufemismos, Biolcati advierte en una entrevista con LA NACION en su casa de Martínez que no habrá diálogo con la Casa Rosada "al menos hasta después de las elecciones de 2009", en las que -se ilusiona- varios dirigentes ruralistas podrían ganar bancas legislativas. Además, acusa a Cristina y Néstor Kirchner por la dureza del Gobierno hacia el campo. "Si yo lograra algún acuerdo con un ministro, al día siguiente lo echarían."

-¿Se viene otra crisis como la de la resolución 125?

-Si la actitud del Gobierno no cambia es inevitable. Hicimos todo lo posible, pero parecería que es inevitable. Veremos si es igual o distinta. Pero que va a haber confrontación parece seguro. Creo que el Gobierno la está provocando y nos quiere marcar los tiempos. Esperábamos tomarnos tiempo hasta febrero o marzo, pero esto del seudoanuncio del otro día es una provocación muy clara.

-¿Porque no se anunció una baja de las retenciones a la soja?

-¿Por qué se dejó filtrar que iba a haber un anuncio y no hubo nada? Suena a una provocación para irritar.

-¿No cree que pudo ser parte de la interna en el Gobierno?

-En todos lados hay discusiones, pero no se puede creer que exista un grado de inoperancia tan grande. Anunciar otra vez la baja de retenciones al trigo y al maíz, que ya se había hecho 20 días antes, o el estímulo a la producción del trigo y el maíz? Cualquiera que sabe leer se da cuenta de que es una broma.

-¿Ustedes se sienten marginados por el Gobierno?

-Marginados nos sentimos después de la votación de Cobos. Ahora, más que eso, nos sentimos agredidos. Invitar a los anuncios a cuatro personas vestidas de gaucho como representantes de la producción me parece directamente una agresión.

-¿Qué rédito sacaría el Gobierno con eso?

-Ellos se manejaron siempre buscando enemigos y eligiendo el momento de la batalla. El campo ya no es un buen enemigo, pero les cuesta darse cuenta. Ellos partieron de la convicción de que pegarle al campo era redituable políticamente. Eso cambió. Pero equivocados o no, han elegido un enemigo y quieren hacer explotar a la gente de forma desorganizada e inmediata.

-El contexto es muy distinto del de la anterior protesta?

-Bueno, ahora la gente está luchando por la subsistencia de su explotación, no por la rentabilidad.

-Pero el campo ya no parece el único sector económico que protesta.

-Sí, pero para otros sectores hay una búsqueda de ayuda. Con el campo continúa la hostilidad.

-¿Cree que hoy otra protesta podría tener tanto apoyo popular como la anterior?

-Depende de la magnitud de la protesta y de la forma en que la comuniquemos. Hoy corremos con la ventaja de que hemos adquirido un gran prestigio como sector. Cuando esto empezó se hablaba de la oligarquía, de que era un movimiento anárquico. Ahora se espera mucho de nosotros. No nos podemos equivocar.

-¿Las diferencias dentro de la Comisión de Enlace no son también una desventaja?

-Era más difícil la convivencia antes que ahora. Este año fue como haber hecho la colimba. Dejamos de lado temas en los que pensamos distinto. No nos interesa hablar de la ley de arrendamientos, con la que el Gobierno nos quiere dividir.

-También fue difícil que actuaran juntos cuando no había enfrentamiento con el Gobierno. Por ejemplo, cuando la Federación Agraria presentó un proyecto propio por retenciones segmentadas para pequeños productores.

-Son cosas distintas. La Comisión de Enlace es un organismo creado para defender al sector. El proyecto de la Federación Agraria se discutió, y los demás consideramos que había que pelear por las retenciones cero.

-¿Cree que va a haber otra vez cortes de ruta?

-Nunca fue una decisión. La población nunca aceptó los cortes totales, algo que nosotros nunca fomentamos. Sí toleró los cortes parciales y los apoyó a pesar de las dificultades que había en la circulación.

-¿Con el Gobierno no hay ningún tipo de diálogo?

-No.

-¿Con ningún funcionario?

-Ninguno.

-¿Ni con el secretario de Agricultura?

-¡Nooo! El secretario está muy ocupado trabajando.

-¿Sigue pensando que el nombramiento de Débora Giorgi es una buena señal?

-El amago de autonomía que tuvo cuando nos invitó a su asunción fue desdibujado enseguida. Le dieron la orden de decir que las retenciones están en su lugar y lo hizo. ¿Qué podemos esperar de una ministra de la Producción que en la situación que vive el sector no nos ha recibido?

-¿Imagina que va a ser siempre igual con este gobierno?

-No creo que hasta las elecciones de octubre el campo consiga demasiado. El Gobierno está empecinado en mantener esa postura.

-¿A quién se lo atribuye, a Néstor o a Cristina Kirchner?

-Donde sea que reside el poder. No sé con qué porcentaje, porque no me invitan a tomar el té, pero a nadie más que a ellos dos. Si yo obtengo un acuerdo con cualquier miembro del Gobierno seguramente lo echan.

El personaje

HUGO LUIS BIOLCATI

Presidente de la Sociedad Rural

Profesión: abogado y productor de leche

Edad: 64 años

Con fama de negociador duro, encabeza la entidad más tradicional del campo desde mediados de este año, cuando reemplazó a Luciano Miguens apenas terminado el conflicto por las retenciones móviles.

Comentá la nota