Inesperado testigo marcó a un nuevo sospechoso

Se trata de un preso alojado en la cárcel de Río Cuarto. Al fiscal Di Santo le proporcionó la identidad y otros datos que ahora son motivo de investigación
Río Cuarto. El primero que tuvo el dato fue Marcelo Brito, defensor de Facundo Macarrón. Marcelo Macarrón estuvo a punto de introducirlo en el expediente: un preso en la Unidad Penitenciaria 6 de Río Cuarto, había señalado a un policía como sospechoso en el crimen de su mujer Nora Dalmasso (51), asesinada en su casa el 25 de noviembre del 2006.

Al fiscal Javier Di Santo también le llegó la información a través de otra persona.Y el pasado martes, a las 17, fue con Brito y su secretaria, a la cárcel, a tomarle declaración al condenado, como testigo.

Según trascendidos, la testimonial fue muy extensa. El interno habría asegurado que conocía a Nora Dalmasso desde la adolescencia y que cuando se encontraban, esporádicamente, solían conversar. Sostuvo que la vio alrededor de “un mes antes” del asesinato.

Contó que mientras hablaba con ella, pasó un policía, y Nora le hizo un comentario acerca de él. Por esos dichos, y otros cabos sueltos, está convencido de que esa persona pudo ser quien la mató. Dio el nombre, el alias, y el apellido del uniformado quien supuestamente solía prestar servicios en la guardia de seguridad de la Villa Golf Club, donde ocurrió el hecho.

Según trascendidos, no se trataría de un oficial. Sería una persona que hoy presta servicios en Río Cuarto. Quienes se entusiasman con esta versión del hecho apuntan que el sujeto era muy conocido de la víctima y estaba al tanto de los movimientos de la familia. Destacan que pasaría inadvertida su presencia en el barrio.

En la Fiscalía de Di Santo reina el hermetismo y prima la cautela, aunque se descuenta que ordenarán medidas para chequear la verosimilitud de cada uno de los dichos del inesperado testigo. El hombre estaba en libertad condicional en la época del crimen, pero volvió a la cárcel al ser condenado por un delito menor (por unificación de penas). Ante las versiones periodísticas, Brito salió a aclarar ayer que el preso nunca fue su cliente (dijo que en el juicio tuvo un defensor oficial). Sobre la nueva pista se limitó a expresar que la Fiscalía “tiene el deber de investigar toda vez que aparece un dato”. Admitió que participó el martes de la toma de la testimonial, y desmintió que el hombre haya expresado que a Nora la vio con el supuesto sospechoso “horas antes” del asesinato. “Por lo que yo conozco, eso no es correcto”, afirmó, en coincidencia con otras fuentes que señalan que el encuentro se habría producido el mes anterior al homicidio.

En tanto, no hay novedades sobre el cotejo de ADN encargado al laboratorio del FBI. Como se recordará, se pidió una comparación de los ADN hallados en el cuerpo de Dalmasso con el de los imputados, el del viudo Marcelo Macarrón y de todos los que ingresaron en habitación. En caso de que la Fiscalía corrobore los dichos del testigo preso, también podrían enviarse sus muestras a analizar, aunque acaso recrudecerían las dudas sobre la escena del crimen.

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