Un inesperado desperfecto dejó sin luz a un cuarto de la ciudad

Inversión: la obra de la Subestación Transformadora Norte de Santa Rosa es flamante. Su inversión fue millonaria y se calculó que no generaría problemas durante décadas. Pero un desperfecto "impensado" (así lo calificó el gerente general Ariel Martínez) ocasionó uno de los cortes más grandes de los últimos años. Ya pidieron explicaciones a la firma responsable: Ormazábal.
Un inesperado desperfecto en una obra flamante, la de la Subestación Transformadora Norte, dejó a un cuarto de la capital pampeana sin energía eléctrica el viernes alrededor de las 22.30 horas. La falla dejó a oscuras una enorme porción de Santa Rosa durante algo más de 40 minutos.

Los responsables de la obra –la firma Ormazábal– ya fueron notificados de la situación, que sería definitivamente solucionada durante la semana que viene. La Cooperativa Popular de Electricidad pudo "emparchar" la circunstancia gracias a la construcción de dos nuevas obras, la subestación de la calle Mansilla y la subestación ubicada en la ex planta láctea, según destacó ayer en diálogo con El Diario el gerente general Ariel Martínez.

El corte de energía eléctrica afectó distintos puntos de la ciudad: el norte y el centro fueron los más afectados, pero también se produjo la interrupción en algunas zonas al sur de la Avenida Uruguay-España. Fue uno de los cortes más grandes de los últimos años.

El desperfecto sorprendió a los conocedores y expertos, porque se trata de una obra que está pensada y diseñada para funcionar sin ningún tipo de problemas durante unos 30 años. "Es una falla impensada, porque es una instalación reciente, la subestación es totalmente nueva, incluyendo los transformadores y el sistema de cédulas", confirmó Martínez.

La Subestación Transformadora Norte permanece por ahora fuera de servicio. La falla fue en un elemento técnico denominado "botella" (una suerte de condensador eléctrico). Su reparación, en principio, resulta sencilla. Pero la CPE quiere asegurarse de que no hubo otros daños.

"Es una solución rápida, pero hay que ensayar el transformador para cerciorarnos de que no hubo otros problemas. Hay aisladores quemados que hay que cambiar; si el transformador no tiene fallas internas se soluciona en la semana", confirmó Martínez.

El gerente de la CPE ratificó que ya se gestionó un reclamo formal a las empresas que hicieron el montaje: la instalación la hizo "Ormazábal", con su personal, aunque habría además una firma proveedora del transformador.

La inversión en la obra fue superior al millón y medio de dólares. El gerente destacó que "el trabajo que se hizo en un tiempo récord y con gente propia de la CPE nos está resolviendo la emergencia. Sino hoy estaríamos con cortes rotativos".

"Realmente nos salvó que paralelamente a la Subestación Norte se hicieron dos más en 33 Kv, una en Mansilla y Gil, que era de 13,2 Kv y pasó a ser de 33 Kv de 8 megavatios y otra en los terrenos de la ex planta láctea, también de 8 megavatios. Lo hicimos para poder transitar el verano con cierta comodidad ante el ingreso de la Ciudad Judicial y el incremento de potencia en el centro", insistió Martínez.

La CPE tiene 4 grandes subestaciones, la Norte, la Sur, la Oeste y la Este. Cada una de ellas tiene sus alimentadores, y en este caso puntual fueron 5 alimentadores los que salieron de servicio, por eso se vieron afectados distintos sectores de la ciudad y hubo zonas en las que algunas cuadras siguieron con el servicio en medio de la total oscuridad de las manzanas de alrededor.

Martínez completó: "Ahora está todo normalizado y no hay riesgos si se mantienen estas temperaturas".

Las tres estaciones

La salida de servicio de la Subestación Transformadora Norte pudo ser paliada por otras dos obras que encaró la CPE.

La propia institución solidaria explicó a través de su publicación mensual las características centrales de esos emprendimientos.

En diciembre en la sede central de la CPE, personal enviado por la firma Ormazábal, proveedora de los equipos, terminó de montar esa nueva subestación Norte, para remplazar instalaciones de 31 años de antigüedad. Se había firmado un convenio en 2007 con la Administración Provincial de Energía, para la inversión de unos 900 mil dólares.

La CPE dijo entonces que hubo un reemplazo "por equipos que ocupan menos de la mitad del espacio del nuevo edificio" y que "son más seguros y confiables". Las actuales cinco salidas en 13,2 kV se ampliarán en dos más, para llegar a siete salidas que mejorarán la operación de la red.

La otra subestación transformadora está ubicada sobre la calle Mansilla, junto a la playa de estacionamiento de la CPE. La inversión se acercó a los tres millones de pesos: la CPE transformó la antigua instalación que allí había en una moderna subestación de 33kV, adecuando su estructura, capacidad y tecnología a las nuevas demandas del centro santarroseño.

Esta obra en especial tiene la particularidad de que pudo realizarse íntegramente con personal de la CPE, desde su montaje hasta la construcción de su estructura edilicia.

También se concretó la construcción de una subestación ubicada en el predio que antiguamente ocupaba la planta láctea de la cooperativa, sobre la avenida Eva Perón (ruta nacional 35).

"Su funcionamiento provisional fue determinante para la normal prestación del servicio en los momentos de alto consumo registrados en diciembre", insistió la CPE.

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