Inédito: un funcionario para dos municipios

La gente de Sandro Guzmán está administrando la crisis de Pinamar al mismo tiempo que ejecuta el presupuesto de Escobar. La experiencia de su jefe de Gabinete, Walter Blanco, y una situación única en la política doméstica.
El jefe de Gabinete de Escobar, Walter Blanco, informó sobre su tarea en Pinamar donde por primera vez se da la situación de que un mismo funcionario ocupe el mismo cargo en dos municipios de manera simultánea.

En una conferencia de prensa brindada en su despacho de Escobar, Blanco explicó la inédita situación política de estar con el mismo cargo en dos municipios a la vez. Al respecto, recordó que al principio de su gestión, el intendente Sandro Guzmán había firmado un convenio con su par de Pinamar, Omar Porreti, para explotar el potencial turístico de la comuna del norte del Conurbano bonaerense.

“Lo habíamos hecho para perfeccionar todo lo que podemos mostrar desde el punto de vista turístico y para eso fuimos a ver a los especialistas. Lamentablemente pasó lo que pasó allá y eso enfrió el convenio, que también preveía acuerdos para mejorar la administración de ambos municipios.”

“Pero a principio de octubre todo se agravó y de un día para otros nos llamaron para que fuéramos a trabajar allá. Con el equipo que conformamos desde hace tiempo y que sirvió para revertir la crisis que teníamos al inicio de la gestión aquí en Escobar nos fuimos a Pinamar y allí estamos, estableciendo nuevos criterios y parámetros para gestionar”, comentó Blanco.

Uno de los temas más preocupantes para el funcionario y su equipo era la reacción que provocaría su llegada en la nueva Ciudad. “Nos ganamos la confianza hablando, dialogando, no cerrándole la puerta a nadie, como hicimos en Escobar. La verdad es que nadie nos hizo ningún planteo, ni siquiera los referentes opositores, con los cuales hablamos constantemente. Además, allá está todo muy mezclado porque conviven funcionarios puestos por el intendente Rafael De Vito, por Porreti y los que quedaron de la gestión de Blas Altieri”.

Sobre la situación administrativa Blanco comentó que “el municipio tenía un déficit de 10 millones de pesos en un presupuesto de 50 millones. No podían ni pagar sueldos ni comprar una gasa. Lo primero que hicimos fue ver el presupuesto, la Fiscal Impositiva y ya presentamos el correspondiente al año 2009, con el que pensamos recaudar 100 millones. Es que hay cosas increíbles, nadie paga lo que corresponde”.

Pinamar enfrentaba una deuda importante, paro de médicos en el Hospital Municipal e imposibilidad de pagar los sueldos de los empleados, entre otras situaciones que plantearon una crisis grave. Escobar había atravesado una situación similar al momento de asumir la gestión de Sandro Guzmán, y gracias a las medidas adoptadas, en pocos meses se alcanzó el equilibrio fiscal, se vislumbra un modelo de municipio autosustentable, se invirtió en obra pública y se dio a los empleados municipales un aumento del 50%.

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