Inédita manifestación frente a la Comisaría Primera: Barracchia encabezó la protesta por el traslado de detenidos del Conurbano.

El transporte que conducía a 11 reclusos se volvió sin entrar en los límites de Trenque Lauquen. El intendente dio plazo para que trasladen los que están en la Comisaría hace alrededor de un mes. La manifestación se dispersó alrededor de las 14.30.
Volantes, mensajes de texto, mails y más tarde las emisoras radiales convocaron a los vecinos ayer a partir de la media mañana a reunirse frente a la Comisaría. El objetivo, manifestar un rechazo tajante al traslado de presos desde el Conurbano. El detonante fue la confirmación, el jueves a la noche, de la llegada, sobre el mediodía de la víspera, de un contingente de once reclusos que se sumarían a los cinco que ya están.

A partir de las 10 comenzó a notarse el movimiento en la cuadra de la calle Roca al 500; vecinos que iban y venían preguntando a los miembros del grupo convocante el temperamento a adoptar. Muy pronto comenzaron a concentrarse los trabajadores municipales que iban concluyendo la jornada laboral. Se sumó una bulliciosa batucada que no cesó de batir el parche casi por una hora y media.

Se observaba la presencia de representantes de la Sociedad Rural, Cámara de Comercio, del HCD, colegios profesionales, clubes.

LA COMISARÍA BLOQUEADA

a donde está emplazada la Comisaría quedó bloqueada; las vallas en la esquina de Uruguay, mano impar, fueron remplazadas por una media docena de camiones municipales que se enfilaron hasta Oro; cerrando el paso en la mano par, los carros de los recolectores de residuos y las cortadoras de césped fueron estacionadas en todo el frente de la sede policial. La voluntad de los organizadores estaba clara: ningún transporte de detenidos podía llegar para, teóricamente, hacer descender a los presos.

Pasado el mediodía comenzó a llegar más gente que terminó ocupando aceras, calzada y rambla mientras los tambores seguían atronando y se escuchaban algunos cohetazos.

Dos muchachos intentaron arriar las banderas para colocar un cartel con la inscripción “Basta de presos de afuera”. Salió el inspector Salas y les pidió que no sacasen las banderas. Quedaron a la mitad, sobre el improvisado “pasa mástil.”

LOS MENSAJES

os equipos de sonido de la Municipalidad y se corrió la voz “va a hablar Barracchia.” Lo haría más tarde, el intendente, el secretario de Gobierno Pedro Roig y Salas estaban reu-nidos en un despacho, manteniendo -lo explicaron después- comunicaciones telefónicas con el Ministerio de Justicia para explicar la voluntad del gobierno municipal: que los detenidos, que estaban en camino, no llegase a alojarse en la Comisaría local.

Mientras tanto algunos vecinos tomaron el micrófono. Uno de ellos fue Fabián Reyes que se dirigió a presentes exhortándolos a apoyar a las autoridades municipales y policiales. “Lo que necesitamos es refuerzo de policías y no de chorros” dijo entre otros conceptos y reiteró la necesidad de sostener “a nuestra policía.”

Dos mujeres, familiares de efectivos, hicieron hincapié en la escasez de personal, el recargo de horas, la falta de armamento adecuado “hay chalecos antibala que están vencidos y los chicos (por los policías) no pueden con todo.”

EN LA PUERTA

e la Comisaría, capitán Guillermo Ponce, y el teniente 1º Samuel Pierolivo permanecieron todo el tiempo en la puerta mientras se observaba el entrar y salir de los efectivos que habían tenido que dejar los móviles en las inmediaciones.

“Está en Paso”, “está en el peaje”, los comentarios sobre el recorrido del móvil que traía a los presos, iban y venían sin que nadie pudiera confirmarlo. En un momento dado se vio venir por calle Roca un colectivo con las ventanillas tapadas y alguien gritó: “¡ ahí vienen!” (En alusión a los presos), todos se desplazaron, como una marea, hacia la esquina de Roca. Pero se trataba de un transporte ajeno al tema cuyo conductor se alejó lo más rápido que pudo.

No faltaron algunas incriminaciones lanzadas al aire “¿por qué no están acá los que siempre reclaman seguridad?”, Una alusión clara a la falta de presencia de muchos, habida cuenta que el porcentaje más alto de manifestantes era el de los empleados municipales.

Pasadas las 13, el intendente Barracchia tomó el micrófono (ver: «Sólo..»

Cerca de las 14.30, Barracchia y Salas recibieron la confirmación: el transporte con los reclusos había iniciado el retorno al punto de partida; no habría alcanzado a ingresar a la jurisdicción de Trenque Lauquen. Trascendió que en la Comisaría de Pehuajó se produjeron serios incidentes con otros presos del Conurbano.

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