Industriales dicen que la carne aumentará un 50% y evitaría la importación.

La fuerte caída en la cantidad de terneros en el último año fue advertida por los ruralistas como una situación que llevará a la inevitable importación de carne; no obstante desde el sector industrial aseguran que no ocurrirá debido a que se producirá una suba en el precio que hará caer el consumo.
La posibilidad de que la Argentina se vea en la obligación de importar carne a partir de 2010 fue advertida desde hace meses no sólo por los productores ganaderos, sino también por los funcionarios de la Secretaría de Agricultura que presentaron un informe a la Nación respecto de la crítica situación del sector.

La caída en la comercialización de vacunos en el Mercado de Liniers, la semana pasada, fue de 9 mil cabezas menos, como así también el desplome del precio de los animales y los 3 millones de terneros que se perdieron en el último año, son factores que vistos por los ganaderos de la Asociación de Sociedad Rurales de Corrientes, tornan crítica la situación.

Sin embargo para la Cámara de la Industria y Comercio de la Carne de la República Argentina (CICCRA), no se producirá ningún tipo de necesidad que se tenga que importar al país cortes extranjeros; dado que especulan que no se llegará a tal situación extrema debido a que los aumentos en los costos bajarán el consumo.

"El precio de la carne podría aumentar un 50% en 2010", fueron las palabras de Miguel Schiaritti, presidente de la entidad, quien ve la realidad de una forma distinta.

Según el diario Clarín, el directivo explicó la situación por la que atraviesa el sector: "Tenemos 3 millones de cabezas menos que el año pasado, es decir un 5%" dijo y continuó "somos el primer consumidor de carne del mundo, con 70 kilos por año y consumimos la misma cantidad de proteína animal que el resto del mundo; lo que pasa es que en la Argentina se están faenando más cabezas para producir la misma cantidad de carne que antes".

No obstante, según su opinión, "no va a haber importación de carne" porque la suba de precios logrará que el consumo disminuya.

En este escenario, con la suba del precio, el consumo de carne va a caer un 20%, de 70 a 52 kilos y es probable que aumente el consumo de pollo y de cerdo, para reemplazar el consumo vacuno, según Schiaritti.

Sin embargo, de acuerdo con el presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, Juan Uccelli, este sector "no está en condiciones de suplir ese nivel de caída en el nivel de consumo de carne vacuna"; actualmente se comen 8,5 kilos de carne de cerdo por año y se exporta muy poco.

En su informe mensual, CICCRA se sumó al debate que se inició luego de que se conociera el informe interno de la Secretaría de Agricultura en el que se admite por primera vez que la Argentina tendría que importar carne el año próximo (y dejar de exportarla), si sus habitantes quieren seguir comiendo tanta como hasta ahora.

Los dirigentes de la Mesa de Enlace abonaron rápidamente ese escenario de déficit, que obligaría a traer bifes del extranjero.

La cámara viene advirtiendo sobre un fuerte proceso de liquidación ganadera; según sus registros, el achicamiento del stock ya lleva 35 meses y conducirá a un cuello de botella.

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