Los industriales criticaron en la cara a Binner

La Federación Industrial de Santa Fe realizó su cena anual en conmemoración del Día de la Industria en Las Parejas, con más de 800 empresarios.
En su discurso el presidente de FISFE, Carlos Garrera planteó su preocupación por medidas gubernamentales de reciente instrumentación en Santa Fe, como el Código de Operación de Transporte (COT), la percepción del impuesto sobre los ingresos brutos a empresas formalmente excluidas, y la eventual aplicación del impuesto a los ingresos brutos para la actividad fabril.

Desde el inicio, la relación entre la administración Binner y Fisfe tuvo varios momentos conflictivos y el tema más ríspido fue la reforma tributaria, que proponía reimplantar ingresos brutos al sector fabril. Garrera opinó que en ese momento "la falta de consulta nos llevó a una situación de conflicto". La celebración realizada en Las Parejas contó con la presencia de autoridades nacionales, provinciales, municipales, funcionarios, legisladores nacionales y provinciales y empresarios de toda la provincia. Estuvieron el gobernador Hermes Binner, el ministro de la Producción Juan José Bertero y el secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA) Ignacio De Mendiguren, entre otros.

En su discurso el presidente de FISFE, Carlos Garrera, efectuó una reseña de las dificultades que atraviesa la actividad productiva. Mencionó "la alta presión impositiva que existe en el país, la falta de resolución de una legislación para los riesgos de trabajo así como la falta de incentivos para la inversión privada, el acrecentamiento de las dificultades para obtener financiamiento y la fuga de divisas".

El líder de los industriales santafesinos enfatizó los esfuerzos que viene realizando el sector para sostener las fuentes de empleo en un escenario adverso, y en ese marco planteó su preocupación por medidas gubernamentales de reciente instrumentación en Santa Fe, como el Código de Operación de Transporte (COT), la percepción del impuesto sobre los ingresos brutos a empresas formalmente excluidas, y la eventual aplicación del impuesto a los ingresos brutos para la actividad fabril. "Será necesario evitar que los recursos que el Estado necesita para su financiamiento signifiquen un mayor costo para los sectores productivos", remarcó. El titular de la FISFE mostró optimismo frente al nuevo escenario por "la no profundización de la crisis internacional y los buenos fenómenos climáticos que se están dando y la oportunidad que se presenta para pensar a la Nación con un horizonte a largo plazo, a pesar de los problemas internos que permanecen irresueltos".

Garrera planteó además "la necesidad de configurar una estrategia clara de reindustrialización que cuente con la participación de todos los sectores. Desde la Federación Industrial de Santa Fe, convocamos a todos los empresarios a participar y al Estado nacional, provincial y municipal, les cabe el importantísimo papel de acompañar las iniciativas de cooperación, aportando ejecutividad, capacidad gerencial y profesionalización para implementar eficientemente las políticas públicas además de los recursos para ponerlas en marcha", concluyó.

Otro de los disertantes fue el secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio De Mendiguren, quién aludió a la necesidad de cambiar el clima político y social imperante: "La primera cosa que proponemos y peleamos por ello, serenar a la Argentina. Más que medidas puntuales lo primero que hace falta es serenar las confrontaciones, convocarnos detrás de objetivos comunes realizables. Esto es más importante que cualquier otra medida económica ante el escenario que se nos presenta".

En ese contexto, el directivo de la UIA abogó por un "nuevo pacto entre el campo y la industria. La confrontación entre los dos sectores fue una de las principales causas de la frustración de la República y tenemos que entender que el futuro nos encuentra unidos. La Argentina es demasiado grande para vivir solo del campo pero es imposible su desarrollo sin el financiamiento del campo. Que nadie nos lleve a una confrontación".

Las palabras de cierre de la celebración estuvieron a cargo del gobernador Hermes Binner. El mandatario provincial reconoció que la economía de Santa Fe atraviesa una situación delicada, que golpea fuertemente las finanzas públicas por la menor recaudación y el aumento del gasto social. Sin embargo se mostró optimista por las posibilidades de cambio que se presentan: "Sabemos que tenemos una economía que aprendió de las crisis anteriores y que, a pesar estar moviéndose muy lentamente, está esperanzada en salir adelante. Están esperando que haya una solución al problema".

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