La industria textil se adapta para transitar el período de crisis

El compromiso empresarial apunta a no desprenderse de la mano de obra capacitada. Destacan que el producto local es bueno y barato.
El sector textil de Mar del Plata, uno de los más tradicionales y reconocidos en el país, puntal del desarrollo turístico local, ya comenzó una etapa de reconversión y adaptación para transitar el período de crisis sin afectar sus recursos humanos y tecnológicos, tratando de no sufrir problemas financieros.

Aunque los efectos de la crisis global se sienten, en Mar del Plata los empresarios asumieron el compromiso de no provocar despidos masivos, asumiendo que los recursos humanos capacitados son una "inversión" y no un "gasto". El recuerdo de la lenta recuperación -después del 2002- ante la falta de obreros calificados sigue vigente.

"Nosotros estamos afectados por la baja del consumo. Todo esto afecta más que nada la confianza de la gente que, consume menos. La indumentaria es un rubro de los prescindibles dentro de la canasta familiar. Estamos tratando de paliar la situación, reducir algunos gastos, producir por lo menos lo mismo que el año pasado, pero se ha frenado el crecimiento y eso se traduce en las liquidaciones anticipadas de verano, cuando el verano aún no empezó", señaló Guillermo Fassano, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata.

"Estamos esperando la temporada con alguna expectativa porque Mar del Plata es tan linda y ofrece tantas cosas que finalmente la gente viene. Sabemos que todos reducen su gasto vacacional de alguna manera. Unos dejan de venir y otros vienen menos días, pero nosotros tenemos un producto espectacular. Las crisis afectan más el producto prescindible y sobre todo el de baja calidad, que se vende menos", explicó el presidente de la Cámara Textil.

No repetir errores

"No vamos a cometer el error del pasado de empezar por los gastos del personal porque nos ha costado tanto recuperar, volver a formar gente, que nosotros hemos aprendido que esto es lo último que se puede reducir. Además ya le hemos cambiado la óptica y no termina siendo un gasto sino una inversión: personal capacitado, con habilidades especiales para trabajar en un rubro tan especifico y tan complejo como es la fabricación de un suéter, termina siendo una inversión; no es un gasto desde el punto de vista empresario. Yo noto que los colegas no se quieren desprender de su personal capacitado", aseguró el dirigente y empresario textil.

"La crisis nos afecta en forma directa en el aumento del costo del dinero, de las tasas de interés que ha sido fenomenal. Hace un año podíamos vender al por mayor y descontar cheques en el banco al 10 por ciento anual y hoy hablamos de tasas del 36 ó 38 por ciento para descontar un cheque y eso afecta mucho los préstamos personales que prácticamente se han suspendido".

Fassano admitió que el pulóver marplatense está por debajo del costo. "La gente está asustada y cuando un empresario necesita dinero ya no se fija si gana o si pierde, necesita dinero y las liquidaciones están marcando eso", explicó.

Sobre la calidad del producto local, señaló: "Sigue teniendo valor agregado de mano de obra. Hay hilado de 100 pesos el kilo y hay de 140, lo que encarece mucho son los costos de comercialización, ya que el 30 por ciento de un producto puesto en la vidriera son impuestos, si el suéter cuesta 90 pesos 30 son impuestos, como ingresos brutos".

De todos modos, alertó que la materia prima es extranjera porque en el país el Estado dejó de apoyar la producción local. "Lamentablemente hoy los mejores hilados de lana (que fueron la característica de Mar del Plata) vienen de afuera, de Italia y hay que decirlo, la mejor lana del mundo está en Australia, en una época fue Argentina. La Argentina se caracterizaba por tener la mejor lana del mundo, pero no hay políticas de sostén sobre esas actividades, se han ido quedando, han ido mejorando otros países. Acá se produce poco, por lo general se manda al exterior y afuera se procesa", manifestó Fassano.

Para el dirigente de la Cámara Textil, se debe entender la importancia de proteger y darle condiciones de competitividad a la industria nacional. "Hay una campaña de la Fundación Proteger a la cual nosotros adherimos permanentemente de que se deben adoptar políticas para ser más competitivos", consignó.

"El 90 por ciento de los sueters de las marcas más importantes del pai se producen en Mar del Plata. Si uno va a las casas de Juan B. Justo, encuentra a mitad de precio los productos que acá se fabrican para las grandes marcas, que venden esos sueters a 400, 500 ó 600 pesos", remarcó Fassano.

Se adelantan vacaciones pero no hay despidos

La secretaria general del Sindicato de Empleados Textiles, Mafalda Donopaolo, señaló que "es muy precario todavía el tiempo, pero por el momento dentro de todo hemos detectado algunas cosas pero en muy bajos porcentuales en relación a lo que uno pensaba encontrar. Algunas empresas adelantaron algunas vacaciones. Por el momento estamos todos tratando de hacer fuerza para poder salir adelante juntos y civilizadamente".

Comentá la nota