La industria no quiere aumentos de sueldos.

Lo aclaró el presidente de la UIA, Juan Lascurain.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, oficializó ayer la postura del sector: antes que subir salarios, los empresarios pretenden "mantener el empleo y el crecimiento".

En diálogo con LA NACION, Lascurain sostuvo que "el sector industrial es el que más recompuso el salario en el país" desde la crisis desarrollada entre 1998 y 2002.

"Este no es un momento para estar hablando de aumentos salariales, sino de mantener el nivel de actividad y el empleo", afirmó el dirigente empresarial.

De esta forma, Lascurain pone en blanco sobre negro las quejas de los hombres de negocios frente a los reclamos sindicales, mientras que el Gobierno busca ubicarse a mitad de camino. En el caso particular de la industria, según Lascurain, "hasta fin de marzo no vencen los convenios, por lo cual todavía no es tiempo para abrir la discusión salarial".

Para marcar el terreno con anticipación, destacó que "mientras que el PBI aumentó con fuerza, el salario creció 5 o 6 puntos en términos reales" desde la salida de la crisis.

Por otra parte, descartó que hubiera que priorizar el impulso a la demanda para esquivar los efectos del desastre económico internacional: "Hay una gran crisis y no existen recetas únicas para resolverla".

Por ahora, hay dos casos testigo que preocupan: el conflicto en Siderar (que los empresarios circunscriben a los obreros de la construcción que trabajaban en la ampliación de la planta) y el caso de Paraná Metal, que "podría haber tenido otro final si se aprovechaban los recursos que llegaron del Estado en los últimos dos años", según fuentes del sector.

También hay atención de la UIA colocada sobre el blanqueo de capitales y la moratoria previsional y tributaria que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) terminará de reglamentar la semana próxima.

"El tema del blanqueo de capitales depende de decisiones individuales, y la moratoria puede solucionar del todo el problema de la mochila fiscal que arrastraban las pymes", explicó Lascurain, con tono salomónico.

El presidente de Apyme, Francisco dos Reis, dijo, en diálogo con LA NACION, que hace un par de semanas le habían pedido a la ministra de Producción, Débora Giorgi, que se incluyera en el perdón impositivo las deudas del 2008 (la ley votada por el Congreso fija el tope en las vencidas a fin de 2007).

Allí le explicaron que "si no se extiende la moratoria a las deudas del 2008, habrá muchas pymes que no podrán ingresar porque arrastran problemas del año pasado".

"La ministra tomó bien la idea y dijo que lo hablaría con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, a quien le pedimos una reunión", concluyó.

De todos modos, la AFIP publicaría la reglamentación sin esta extensión, pero no se descarta que este perdón adicional se plantee más adelante, según el nivel de adhesión al plan.

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