La industria pesquera reclama que sea "mejorada la paridad cambiaria"

Cámaras del sector pesquero salieron a pedir abiertamente que el Gobierno aplique una devaluación para mejorar la competitividad del sector en medio de la fuerte crisis internacional.

El presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas Oscar Fortunato calificó como una "verdadera agonía" a la política monetaria del Banco Central de la República Argentina, que viene provocando una lenta depreciación del peso frente al dólar y advirtió que este mecanismo "actúa en contra" de las necesidades de una industria que requiere de urgentes "medidas de shock" para sobrellevar la grave crisis internacional. "Con el dólar estamos viviendo una verdadera agonía. Si estamos de acuerdo con que debería tener un nuevo valor, habría que llegar rápidamente a él, porque sino serán las empresas las que no llegarán a ningún lado", sostuvo.

Fortunato hizo notar que varios países de la región -incluso importantes socios comerciales para la actividad como es el caso de Brasil- ya implementaron devaluaciones de entre el 20% y el 30% en sus propias monedas y que lo hicieron de una vez, para mejorar así la competitividad de sus industrias.

Señaló que, en cambio, Argentina viene ejerciendo una política de flotación que tiende a depreciar al peso frente al dólar, pero -en su opinión- se lo está haciendo "muy lentamente".

"Ya es conocida por todos la situación de crisis que hoy vive la pesca a causa de la caída de los mercados y de los precios internacionales de nuestros productos -que se desplomaron en un promedio del 30%- a lo que se le suma la existencia de una zona de veda de 200 mil kilómetros cuadrados que nos obliga a navegar durante muchísimas horas para llegar al recurso", describió.

Fortunato planteó que ante este complejo panorama CEPA ya reclamó que hubiera "una política de shock", capaz de aliviar la situación. "Ninguna de las medidas que se adoptaron hasta ahora tuvieron ese efecto a pesar del esfuerzo y la dedicación con la que se trabajó", remarcó. Por eso pidió que "de inmediato" sean diseñadas y aplicadas medidas consistentes capaces de revertir los peores efectos de la crisis. "Lo que se tiene que hacer ya es mejorar la paridad cambiaria, de manera directa a través de una devaluación, o indirecta y selectivamente, mediante reintegros que no deben ser menores al 25% sobre los productos pesqueros, tomando como valor de base el del filete de merluza sin piel y de poca espina", dijo.

"En el último año trabajamos con funcionarios municipales, provinciales y nacionales advirtiendo y explicando el avance de esta crisis que se hizo evidente para todos cuando estalló a nivel mundial. Recibimos siempre atención y apoyo de parte de las autoridades; pero hasta hoy no hubo medidas concretas que dieran frutos", sostuvo el titular de CEPA.

Fortunato consideró además que "antes de llegar a un problema que, además de financiero sea económico y social" la pesca debería contar con instrumentos eficaces para sobrellevar la crisis. "La mejora del tipo de cambio, de manera directa o indirecta, tendría que ser una medida central" y junto a eso "se deberían tomar otras decisiones", dijo. Entre ellas, enumeró: "La devolución inmediata de la tasa del gasoil que pagan los buques, el diferimiento por un año de las obligaciones tributarias y de seguridad social y la posibilidad de utilizar un porcentaje del IVA para que las empresas cumplan con parte de sus obligaciones fiscales".

Al igual que otros sectores en crisis como el campo, la pesca "sufre hoy una crisis de mercados, de recursos y un reacomodamiento en el precio de sus productos", explicó el presidente de CEPA. Pero, a diferencia de lo que sucede en el campo, "en nuestra actividad tenemos una alta carga de costos en insumos y en mano de obra y personal ocupado. Por eso no podemos darnos el lujo de que esta crisis ponga en riesgo la operatividad del capital y del personal", sostuvo.

Pedido de Caipa

La Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) reclamó ayer que sea aplicado de manera "urgente" un "ajuste en el tipo de cambio" para que las empresas del sector "logren un principio de competitividad" ante los graves efectos que está provocando la crisis internacional en la actividad.

"Es necesario que el Gobierno nacional ajuste el tipo de cambio, en la misma forma y condiciones que lo han hecho países vecinos, ya que con esa modificación se puede volver a convertir al sector pesquero en competitivo, y en esa condición, el sector podrá mantener el actual nivel de ocupación", sostuvo la cámara. Según Caipa, la crisis internacional provocó que el sector pesquero viera reducidas sus ventas a los mercados internacionales en "un promedio superior al 80%" en relación con los volúmenes comercializados en años anteriores. A eso -según la cámara- se le sumó el hecho de que el sector "se ha visto afectado por una disminución de los precios de todos los productos exportados, en un orden no inferior al 20% de los que eran habituales con anterioridad a la crisis". Frente a este panorama la entidad consideró necesario aplicar "medidas de apoyo" eficaces debido a que -según se indicó- hasta ahora "ninguna de las promesas realizadas por las autoridades pesqueras" en ese sentido pudieron ser concretadas.

"No se ha logrado la obtención de prefinanciaciones, a pesar del anuncio realizado en el sentido que se habían otorgado u 80.000.000 en ese concepto para el sector. No se ha logrado ninguna línea especial de crédito, para reconstituir el capital de trabajo agotado a esta altura, de las empresas pesqueras, como consecuencia de la falta de ventas y caída en los precios de las exportaciones. No se han logrado eliminar los derechos que afectan a las exportaciones pesqueras. No se ha regularizado ni la devolución del IVA ni el pago de los reintegros, con lo que esos elementos agravan aún más el deterioro que sufre el sector. No se logró la eliminación del impuesto sobre el gasoil", sostuvo Caipa. Por otra parte la cámara afirmó que "el incremento de los costos no ha podido ser detenido y con ello, la situación de las empresas se ha tornado cada vez más grave, ya que no tienen rentabilidad alguna y toda su operatoria se está realizando a pedido y con la finalidad de mantener vigentes los puestos de trabajo". Asimismo Caipa precisó que "dada la gravedad e intensidad de la crisis denunciada, las medidas deben ser tomadas con suma urgencia, ya que cualquier demora en implementarlas podrá tener consecuencias sumamente gravosas en la economía local y regional".

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