La industria del mueble también sobrelleva los efectos de la crisis

El presidente de la Cimae de Esperanza, Francisco Bonvín, explicó que están trabajando en alternativas que permitan ir revirtiendo la situación. "Estamos buscando todos los medios para ver si incentivamos las ventas", aseguró.
La crisis que atraviesa hoy el sector agropecuario y el complejo panorama internacional, plantean un cuadro de situación complicado para las economías regionales. Y son muchos los sectores que en estos días ven una merma en su productividad mientras analizan estrategias que les permitan "capear el temporal". Uno de ellos es la industria del mueble, que, en la provincia, tiene uno de sus polos más importantes en la ciudad de Esperanza. En un contacto telefónico con El Litoral, Francisco Bonvín, presidente de la Cámara de Industriales Madereros y Afines de esa ciudad (Cimae), evaluó la situación y analizó las perspectivas. Si bien no manejan todavía cifras exactas para verificar el impacto de la crisis, el dirigente señaló que "hay carpinterías que están hoy casi cerca del cero". "Y eso que un tiempo atrás creíamos que nos iba a afectar un poco menos, porque el mueble que se hace en Esperanza es más elaborado, con un índice de industrialización mayor que lo que se hace en otras zonas" añadió.

El dirigente también reseñó algunas acciones para afrontar la situación. "Se va a tratar de hacer todo lo que esté al alcance de cada industrial, agudizando el ingenio" señaló. Y hasta dejó latente la posibilidad de generar asociaciones entre distintas carpinterías "haciendo una unión transitoria de empresas para agilizar y abaratar procesos para ver si se puede lograr un mueble más económico". Sin embargo, aclaró que se puede "hacer el mueble más barato, pero si no tenemos respuestas del consumidor, estamos mal".

—¿Cómo está afectando la crisis actual a la industria del mueble en Esperanza, que es uno de los polos más importantes del rubro en la provincia?

—El sector maderero está pasando por un mal momento. Hay un censo que no es muy actual, pero está en el orden de las 650 personas empleadas en las distintas carpinterías, en los distintos sectores de la madera, yo diría que ese censo podría estar rondando, si lo actualizáramos, cerca de las 850 personas, y estaríamos hablando de 850 familias afectadas. Esto tiene una relación directa con la crisis de campo, que afecta a todos. Vemos que las industrias se están parando y por consiguiente los comercios se están parando. Se produce un efecto dominó. El sector maderero tenía pedidos tomados por dos, tres, cuatro meses. En un primer momento parecía que esto no iba a afectar, pero después vimos que no se reponían los pedidos.

—¿Qué estrategias se pueden llevar adelante en casos como éste, para tratar de ir revirtiendo esta situación?

—En la cámara, hemos estado insistiendo a nivel de la provincia, con el Ministerio de la Producción y hemos estado trabajando también con algunos bancos para incentivar la venta del mueble con tarjeta. Habitualmente, en empresas reconocidas de electrodomésticos, con una tarjeta de crédito te dan cuotas y hasta a veces una bonificación. Ver si en el sector de la madera, la provincia podría estar apoyándonos con algún fondo y transferírselo a los bancos para que se puedan hacer ventas de ese tipo. Estamos tratando de buscar todos los medios para ver si incentivamos la venta, pero cuando el problema es general se nos complica enormemente. Lamento que el gobierno nacional haya tomado una política tan equivocada respecto del campo, porque creo que hoy la situación de Argentina podría ser privilegiada con relavión al resto del mundo.

—¿Cuáles son las perspectivas para lo que resta del año?

—Creo que puede haber todavía un par de meses donde la situación esté complicada. No tengo parámetros para asegurarlo, pero creo que esto se va a ir acomodando de a poco. Estamos organizando Expodema, que va a estar abierta del 1º al 4 de octubre. Se viene haciendo bianualmente, y todo el mundo está apostando a esa feria, porque es una vidriera al país entero. Hoy, el empresario de la industria de la madera está apostando a cualquier cosa para mantener su estructura.

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