La industria está sufriendo una desaceleración iniciada por el conflicto con el campo

La confirmación de que la mayoría de las actividades industriales registran caídas en la producción que frenan el ritmo de crecimiento que venían registrando, obligó a confirmar desde el sector, que las principales causas no están en la crisis financiera internacional, sino por la caída del mercado interno como secuela del largo conflicto con el campo que marcó la primera parte del año.

“La mayoría de los sectores sufren una desaceleración de la actividad que no es producto de la crisis financiera internacional, sino del conflicto con el campo”, relevó ayer el titular de la Unión Industrial del Chaco Ricardo Khayat a su regreso del cónclave industrial nacional que confirmó el mal momento del sector.

“Recién ahora se van a tener noticias y real dimensión de lo que significó el conflicto con el campo en términos de desaceleración del nivel general de actividad porque verdaderamente todos los sectores se vieron afectados” señaló, anotando que el nuevo fantasma de crisis financiera, aparece justo cuando la producción industrial, comenzaba a mejorar su desempeño.

El dirigente industrial anotó que a excepción del sector automotriz y de metales básicos, toda la actividad industrial creció al 1,9% anual en el segundo trimestre del año, contra el promedio superior al 8% de los últimos años. “Ha habido una fuerte desaceleración producto fundamentalmente de la crisis con el Campo y esto viene a rematar especialmente por la caída de las expectativas de la exportación” señaló, anotando problemas en las industria de los cueros curtidos y de la alimentación.

En el panorama nacional del sector, sumó la preocupación por el problema específico del sector automotor frente a la coyuntura internacional y en especial a la devaluación del Real en Brasil. Anotó que se trata de un sector de importante gravitación en el crecimiento del Producto bruto industrial del país, y que ya fábricas como la Renault en Córdoba, anunciaron la eliminación de un turno de producción y la suspensión de 600 trabajadores, en tanto IVECO ya suspendió otros mil. “La desaceleración del crecimiento va a ser muy importante” , sentenció en declaraciones a FM Universidad.

Mal en peor

Khayat accedió a la entrevista a su regreso del último Plenario de la Unión Industrial Argentina para chequear la situación de las diferentes actividades y estado de salud de las cadenas de valor industrial del país.Recordó al respecto que la Industria creo unos 600.000 puestos de trabajo desde la salida de la Convertibilidad y creció a un ritmo superior al 8% hasta ahora con un importante aporte al crecimiento del Producto Bruto Interno.

“Hoy la situación es totalmente distinta y lo que se nota es un achicamiento, una desaceleración del crecimiento que en algunos casos es una baja importante en el nivel de actividad”, anotó. Una ronda de consultas de la UIA entre sus asociados en todas las regiones, marcó según Khayat reducciones importantes en su producción en sectores como el textil.

“Ya hay suspensiones y anticipos de vacaciones en forma importante, que afectan a industrias cercanas al Chaco o a su producción algodonera”, alertó, señalando que en el sector de hilados se señala la amenaza de las importaciones desde India y en el de telas, ya se anota una baja del 35% en el nivel de actividad, según la Cámara de la Indumentaria.

En el mal panorama industrial, a la caída de la actividad se suma la posibilidad de una invasión de productos brasileños, hoy con la ventaja de una devaluación del real del orden del 35%.

Comentá la nota