La industria está golpeada y Smata insiste con subas del 25%

El titular del gremio de los mecánicos aseguró que no se están pidiendo "aumentos salariales, sino mantener el poder adquisitivo de los trabajadores". Sin embargo, advirtió sobre la posibilidad de que en el segundo semestre del año se produzca una nueva ola de despidos.

Mientras en el mundo la industria automotriz es golpeada por la crisis, con el quiebre de grandes compañías y despidos masivos, situación de la que no escapa nuestro país (en abril la producción cayó 31,8 por ciento y las ventas 33,2%), en Córdoba se vive una realidad dispar; por un lado, empresas como Fiat y Renault conservan intactos sus planes productivos, e incluso se animan a incrementar el nivel de actividad; por el otro, en el resto de las terminales y autopartistas permanece latente el fantasma de los despidos que en los últimos meses dejó a más de 6.000 operarios fuera del mercado laboral.

En medio de este contexto, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) comenzó a negociar una nueva suba de salarios, petitorio que en algunos casos alcanza el 25 por ciento. De estos y otros temas, LA MAÑANA conversó con el secretario general del gremio, Omar Dragún.

- ¿Cómo se vive en Córdoba la crisis automotriz a nivel mundial?

- Depende de cada empresa y de cómo ha programado su sistema de producción. En el caso de Fiat somos extremadamente dependientes del mercado brasileño, y esto ha generado la necesidad de elevar el nivel de producción de un determinado modelo de vehículos; situación que también ha beneficiado a los proveedores de Fiat. De la misma manera, en el caso de Renault hay un incremento en las ventas, siempre en el marco de la caída generalizada del mercado interno. Europa es la región que más ha sentido el impacto de la crisis, lo que impactó negativamente en las empresas radicadas en Córdoba que tienen su producción orientada principalmente hacia ese mercado.

- El alza en los niveles de producción en Fiat y Renault, ¿alcanza para compensar la recesión de la industria?

- Indudablemente que no. Son dos casos testigo que puntualmente están atados a la renovación o no del sistema implementado por Brasil para incentivar la compra de automóviles 0 km. y que se extiende hasta el 30 de junio. Es un respiro netamente circunstancial; recién vamos a respirar tranquilos cuando el mercado interno crezca o al menos deje de caer.

- En este contexto, ¿cuáles son las acciones del sindicato para paliar la crisis?

- El gremio ha participado y participa activamente para frenar suspensiones y despidos. El sindicato hizo todo lo que le competía para encontrar alternativas que permitiesen mantener los puestos de trabajo en el caso del personal efectivo. Pero la economía no la manejan ni los sindicatos ni los trabajadores.

- ¿Lo peor pasó o puede haber una nueva ola de suspensiones?

- Es posible que en el segundo semestre se produzca una nueva ola de despidos, pero es difícil predecirlo; no hay economista en el mundo que pueda dar un pronóstico de lo que sucederá.

- ¿Son optimistas en que van a lograr mantener todos los puestos de trabajo?

- Confiamos que sí. Con varias empresas cerramos acuerdos de compromiso para mantener los puestos de trabajo del personal efectivo.

- ¿Cuántos contratados perdieron su puesto de trabajo?

- En lo que va del año, se perdieron aproximadamente 900 contratados en el caso de las automotrices y entre 1.100 y 1.200 si contamos el ámbito de Smata. En la industria metalmecánica en general, superan largamente los 6.000 trabajadores en la provincia.

- ¿Cuántos trabajadores tiene actualmente la industria?

- En la provincia hay unos 10.000 trabajadores activos, entre terminales automotrices, autopartistas y concesionarias.

- En este contexto, ¿cómo se entiende el reclamo del 25% de aumento salarial?

-Dentro de este marco de crisis hay que tener en cuenta que en el caso de Argentina se trata de una crisis con inflación, lo que ha provocado una caída en el poder adquisitivo de los trabajadores, además de la caída que se genera por las suspensiones donde indudablemente hay una perdida importante de ingresos. Por eso, lo que nosotros pretendemos no es un incremento en los salarios de los trabajadores, sino mantener el poder adquisitivo. Es un compromiso social que tienen las empresas después de haber ganado muchísimo dinero durante los últimos años, ganancia que ha sido posible gracias al esfuerzo de las empresas, pero también de los trabajadores y de la organización sindical que acompañó el proceso. Por ejemplo, hemos permitido el ingreso de una gran cantidad de trabajadores eventuales, en lugar de exigir el pago de mucha más cantidad de horas extra. Pero fue nuestra intención en aquel momento ayudar a generar mayor cantidad de puestos de trabajo, y esto benefició a las empresas

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