La industria azucarera celebra su día en un clima de unidad

Se conmemora el natalicio del obispo Colombres, considerado fundador de la actividad. El presidente del CART destacó el consenso y los resultados logrados entre los factores. Cogeneración y medio ambiente.
A aproximadamente 188 años de la instalación del primer trapiche en Tucumán, el sector azucarero se encuentra unido, eufórico y con generosas expectativas de crecimiento y de desarrollo a partir de la elaboración de energías renovables. Esa es la visión de Julio Colombres, el presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART).

El empresario industrial realizó un balance de los logros consensuados durante este año entre los distintos factores, en ocasión del Día de la Industria Azucarera, que se celebra hoy, debido al aniversario del natalicio del obispo José Eusebio Colombres, considerado fundador de esta actividad en la provincia y en el país.

En la casa del clérigo, ubicada en el parque 9 de Julio, está expuesto el primer trapiche que se instaló en Tucumán y que fue fabricado por pedido del prelado, de acuerdo con los métodos que empleaban los jesuitas mientras estuvieron afincados en Tucumán. La elaboración comercial de azúcar y de aguardiente de caña empezó a desarrollarse en la provincia hacia fines de la Guerra de la Independencia. A mediados de la década de 1830 se suspendió la importación de estos artículos de Salta y de Jujuy (principales zonas productoras de la región) y, con los bloqueos en el puerto porteño (por allí llegaba el azúcar de Cuba y de Brasil), la actividad en Tucumán empezó a crecer. El obispo Colombres fue uno de sus principales impulsores, ya que sembraba caña morada en su quinta.

Exito

"Nos encontramos un tanto eufóricos con el éxito logrado por habernos unido después de muchos años, y de haber obtenido una política que tonificó el precio en forma importante", aseveró Julio Colombres, en una charla con LA GACETA.

El dirigente avizora un futuro más claro para la actividad una vez que comiencen a funcionar a pleno las plantas de bioetanol, ya que los azúcares excedentes se podrán utilizar para la fabricación de alcohol.

"En la actualidad, el precio del azúcar en el mundo es muy bueno", subrayó, y destacó también el hecho de que Tucumán haya iniciado la cogeneración de energía. Precisamente, uno de sus ingenios, el Santa Bárbara (es propietario también del Ñuñorco y arrendatario del Aguilares) fue el pionero en la producción y comercialización de energía, a partir de este año. "Se avanzó, asimismo, en el cuidado de medio ambiente. Por ejemplo, se instalaron filtros en las calderas. Esto parecía una misión imposible hace tres años. En la actualidad, el 90% de las calderas se encuentran con filtros puestos. También es una realidad el tema de la cachaza cero al río", remarcó Colombres, aunque resaltó que está pendiente de erradicar la práctica de quema de cañaverales y el destino que se les va a dar a las vinazas, que son los desechos de la producción de alcohol.

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