Indignación por los aportantes "fantasma" de la campaña de Cristina Kirchner

Dirigentes de la oposición consultados por lanacion.com coincidieron en que la aparición de personas que niegan haber donado fondos en la rendición de gastos "desnuda la oscuridad" del manejo del dinero electoral K
La aparición de aportantes "fantasma" en la campaña que convirtió a Cristina Kirchner en presidenta reavivó la polémica y las sospechas en torno al financiamiento electoral del kirchnerismo.

Con argumentos variados, dirigentes de la oposición consultados por lanacion.com señalaron que las irregularidades, de las que LA NACION da cuenta hoy, vuelven a dejar al descubierto maniobras en el manejo del dinero de las campañas del oficialismo desde que está en el poder.

"Queda claro que todos los gastos de campaña están dibujados y que lo que necesitaba el kirchnerismo no era dinero, sino nombres. Necesitaba nombres para lavar el dinero que venía de distintas cuentas del Estado y que se uso para hacer proselitismo. Esto desnuda la oscuridad de un sistema ya instalado", evaluó el diputado de la Coalición Cívica Fernando Sánchez.

Cuatro veces más. El legislador añadió que a las maniobras con el uso de los nombres y DNI de personas que niegan haber donado dinero a la campaña de la Presidenta se suma la subestimación en las cifras del gasto total declarado por el Frente para la Victoria, una irregularidad que fue reiteradamente denunciada por Poder Ciudadano. "Pretenden convencernos de que gastaron 17 millones de pesos, cuando en la realidad la cifra no baja de 70 millones. El dinero fue obtenido ilegalmente y, también ilegalmente, gastaron cuatro veces más de lo declarado", contrastó.

Enseguida, Sánchez, que fue el responsable legal de la campaña electoral de Elisa Carrió, ejemplificó: "El Frente para la Victoria declaró 200.000 pesos como gasto total para todos los actos públicos de campaña. Eso es lo que costó el cierre de Carrió, con lo cual ese gasto es insostenible".

Por otra parte, el legislador vinculó las irregularidades con el contexto electoral del año pasado. "Estaban muy jugados y no podían perder. Nosotros estábamos muy cerca", afirmó en alusión a la fórmula que Carrió compartió con el socialista Rubén Giustiniani.

Los "fantasma" y los reales. Para Federico Pinedo, de Pro, la aparición de donantes de fondos "fantasma", no sólo revela la existencia de aportantes verdaderos para "obtener algún favor del Gobierno," sino también "el blanqueo de dinero de origen inexplicable".

"Que el kirchnerismo se financió históricamente de manera dudosa no es nuevo. Pero que se llegue al límite de blanquear plata negra usándole el nombre a la gente y violando su intimidad es impresionante", consideró el jefe del bloque de Pro en Diputados.

Según el legislador, las irregularidades revelan además que el oficialismo "cree que está por encima de los ciudadanos y las leyes". Y completó: "Se manejan acostumbrados a los superpoderes, como si creyeran que las leyes a ellos no se les aplican".

En este punto, Pinedo citó lo que denominó los "escandalosos antecedentes" del kirchnerismo en materia de manejo de fondos. "Empezaron con los millones de Santa Cruz, después avanzaron con las quitas a los salarios y jubilaciones a partir de los dibujos del Indec y ahora aparece esto. La falta de transparencia es total", embistió.

El diputado no dudó de que también parte de los fondos de las AFJP se usarán con intención electoral el año próximo si la reestatización del sistema previsional que impulsa el Gobierno finalmente se convierte en ley.

Delitos graves. Desde la UCR, el senador Luis Naidenoff aseguró que debería intervenir la justicia ordinaria. "No sólo se está dando el supuesto delito de uso indebido del nombre, sino también del presunto delito de falsificación ideológica", detalló.

En sintonía con sus pares, el radical opinó que los aportantes "fantasma" son un ejemplo de la "obscenidad que desde un primer momento caracterizó a los Kirchner" y afirmó que "van en línea" con el escándalo por los US$ 800.000 que Guido Alejandro Antonini Wilson intentó ingresar al país en agosto del año pasado y con los aportes individuales de empresas de la salud "altamente sospechadas".

Para Naidenoff, una de las claves para reforzar el control de los fondos electorales está en reformar la ley que actualmente rige para el financiamiento de las campañas. "No puede ser que la máxima sanción prevista [por la norma] sea la quita de los aportes del Estado al partido político que comete irregularidades o que empresas concesionadas en las que el Estado tiene participación, como Marsans, puedan aportar", precisó.

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