Indígenas piden respeto por sus opiniones

Las comunidades aborígenes El Arazay y Lipeo-Baritú, del municipio de Los Toldos, pidieron que en el estudio de impacto ambiental acumulativo que será entregado por la Nación y la provincia a la Corte Suprema de Justicia de la Nación "se respeten" sus opiniones, contrarias a los desmontes.
El reclamo fue plasmado en un acta firmada el pasado 25, día en que se llevó a cabo en Los Toldos, departamento Santa Victoria, la última de las cuatro reuniones convocadas por los consultores encargados de realizar el estudio de impacto ambiental.

Las comunidades también criticaron la encuesta entregada por los consultores: "una guía estructurada que realmente no refleja la opinión de la gente", y que contiene preguntas muy complejas o que no prevén todas las opciones de respuestas posibles o pensadas solo para medianos o grandes productores o empresarios, y que hasta desconocen la realidad de la tenencia de la tierra.

"La visita sólo intentó recopilar información para realizar una valoración económica del ambiente a partir de su modificación por cambio de uso por tala o desmonte. Este concepto de valoración económica es totalmente opuesto a la cultura local de comunidades indígenas y pequeños productores", sostuvieron las comunidades.

Afirmaron que los consultores no tuvieron en cuenta la cultura local de los pueblos originarios y de los pequeños productores.

Roberto Aleman, de El Arazay, informó a Nuevo Diario que, además, los consultores utilizaron un lenguaje muy técnico y nunca se explicó con claridad el motivo del encuentro.

Ambas comunidades enviaron un detalle de las observaciones a la reunión con los consultores, de la que participó también (como en los encuentros correspondientes a San Martín, Orán y Rivadavia) la secretaria de Política Ambiental, Cristina Camardelli. Las comunidades indicaron que cuando "se intentó explicar qué es un estudio de impacto ambiental acumulativo", los consultores lo hicieron con "un vocabulario muy técnico que no permitió a las personas que asistieron comprender el motivo de la visita ni qué se esperaba de ellos". Además, señalaron que la definición que dieron los técnicos sobre los bienes y servicios ambientales se contrapone con la visión del ambiente de la gente local, que tiene "un concepto territorial, mucho más abarcativo y complejo que la visión dada de separar al ambiente en bienes y servicios". También objetaron que, según les dijeron en la reunión, los consultores no tendrán en cuenta los estudios de impacto ambiental particulares. Las comunidades explicaron que es necesario atender a estos estudios para comparar los ingresos obtenidos por los grandes productores con el cambio en las condiciones de calidad de vida de las personas que vivían del monte.

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