Ni indígenas ni extranjeros

La bancada oficialista no logró imponerse respecto de la representación parlamentaria de los indígenas y el voto en el exterior. Pero sí se mantenía firme de no rehacer el padrón electoral. "Las elecciones no se postergan", dijo Morales.
La ley electoral transitoria que regulará las elecciones generales del 6 de diciembre no sería muy distinta a la de la vieja Constitución, si se logra aprobar en las próximas horas. El Movimiento Al Socialismo (MAS), con mayoría absoluta en el Congreso (entre ambas Cámaras), no logró imponer su criterio para que los pueblos indígenas tuvieran los legisladores propios como exigían. El MAS tampoco consiguió aprobar el voto de bolivianos en el extranjero. Sin embargo, no estaba claro si la oposición conseguía imponer su pedido de rehacer por completo el padrón electoral, al que considera "contaminado" por el oficialismo. Al cierre de esta edición el presidente de la Corte Electoral había rechazado la demanda. "No se puede hacer técnicamente", dijo José Luis Exeni.

El presidente Evo Morales había adelantado que no postergará las elecciones de diciembre próximo, aun si las tiene que convocar por decreto. Por eso la declaración del presidente de la Corte Suprema dejó tambaleando anoche el principio de acuerdo que se había alcanzado a puertas cerradas con los jefes de bancada de todos los partidos y que más tarde trasladaron al pleno del Congreso. A sus puertas, dirigentes indígenas acusaron a Morales de "traición". Unas horas después se le sumaron los legisladores del MAS, quienes frente a las cámaras amenazaron con renunciar a sus cargos para no ceder al "chantaje" de la derecha.

Las organizaciones de los pueblos indígenas solicitaban 34 asientos entre los 157 de la Asamblea Plurinacional, como se llamará el Congreso luego de las elecciones, según la Constitución aprobada el 25 de enero pasado por el 61 por ciento del electorado. Pero a la oposición y al oficialismo les pareció un exceso. Desde las organizaciones indígenas afirmaron que el gobierno no avaló su propuesta de 34 asambleístas.

"Nos dijeron ‘¿para qué quieren escaños si ustedes han perdido las elecciones en sus regiones?’. ¿Y por qué hemos perdido? Porque no nos ha apoyado el gobierno. Nos ha abandonado, mientras los de la derecha nos han pegado, nos han deshecho hasta las sedes de nuestras organizaciones. Entonces ¿cómo vamos a ganar? Pero de todas formas nosotros no nos rendimos", dijo a Página/12 Medardo Alegre, de la Organización Indígena Chiquitana (OICH). Finalmente, las organizaciones indígenas bajaron sus pretensiones a 18 escaños. Pero la bancada del MAS en el Congreso evaluó que con 14 asambleístas indígenas sería suficiente. La contraoferta de la oposición humilló a los originarios: cuatro escaños. Ayer, el MAS defendía 11 asientos para los indígenas. Y la oposición subió su oferta a ocho.

La Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) acusó al masismo y a la oposición de entrar "nuevamente en componendas políticas, poniendo en la mesa de negociación los derechos legítimos de los pueblos indígenas", reconocidos por la nueva Constitución.

Domingo Cuentas, Arquiri Apu Mallku del Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qollasuyu (Conamaq), pidió el cierre del Congreso, en sintonía con otras organizaciones sociales. "Es un acto de traición en contra de los indígenas. Nosotros habíamos pensado que esto había pasado, pero continúa la discriminación de ambos lados", sostuvo.

Ayer a la tarde comenzó la sesión en el Congreso sin que se pudiera prever un final. Varios legisladores del MAS mostraban a la prensa sus renuncias redactadas. "Es un recurso extremo ante el chantaje de la ultraderecha, porque el Congreso que no quiere trabajar o no puede cumplir un mandato constitucional debe cerrar sus puertas", dijo el senador del MAS Ricardo Díaz.

Por ahora el gobierno aceptó que no se podrá empadronar a todos los bolivianos en el exterior hasta diciembre, porque será técnicamente imposible. Se acordó que la inscripción en embajadas y consulados será paulatina. Sin embargo, el tema que aún no logran resolver es el del padrón electoral. El presidente Morales dijo que es "un pretexto para bloquear las elecciones".

Comentá la nota