El índice de mortalidad materna es 300% más alto en los países pobres

El índice de mortalidad materna es 300% más alto en los países pobres
Todos los años se registran más de medio millón de muertes maternas: 70.000 de entre 15 y 19 años.
Las mujeres que viven en países subdesarrollados tienen 300 veces más posibilidades de morir durante el parto o por complicaciones derivadas del embarazo que las mujeres que viven en países desarrollados, advirtió este jueves el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

La supervivencia de las madres y de los recién nacidos están vinculadas entre sí: muchas de las intervenciones que salvan las vidas de las mamás primerizas benefician también a sus bebés que, de nacer en países pobres, tienen 14 veces más posibilidades de morir durante su primer mes de vida. Así lo afirmó el Estado Mundial de la Infancia 2009, un documento anual que analiza la situación de la niñez en los países miembro de la ONU.

"Todos los años, más de medio millón de mujeres muere por complicaciones derivadas del embarazo o el parto, entre ellas 70.000 niñas y jóvenes de 15 a 19 años", afirmó la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann Veneman, durante la presentación del documento en Johannesburgo, Sudáfrica. "Desde 1990, las complicaciones derivadas del embarazo y el parto han costado la vida de alrededor de 10 millones de mujeres", agregó.

Las Naciones Unidas aprobaron en 1979 la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), un tratado internacional sobre los derechos humanos de las mujeres. No obstante, UNICEF advierte que si bien su aprobación generó muchos progresos en la promoción de la salud y la situación social de la mujer en todo el mundo, aún no alcanzó uno de sus objetivos más importantes que es reducir las tasas de mortalidad materna.

CUANDO TENER UN HIJO ES CORRER UN RIESGO DE MUERTE. Las mujeres y los recién nacidos son muy vulnerables durante los primeros días y semanas posteriores al nacimiento, un momento que según UNICEF, es “fundamental para realizar intervenciones vitales como organizar visitas posnatales, aplicar una higiene apropiada y prestar orientación sobre los síntomas de peligro relacionados con la salud materna y neonatal”.

“Aunque muchos países en desarrollo lograron en los últimos años grandes progresos para mejorar la tasa de supervivencia infantil, los avances han sido inferiores en la reducción de la tasa de mortalidad materna”, indica el informe.

El riesgo de morir por causas relacionadas con la maternidad es de 1 entre 76 en los países en desarrollo, donde ocurre el 99% de las muertes derivadas del embarazo y tener un hijo “sigue siendo uno de los riesgos de salud más graves que corren las mujeres”, y de 1 entre 8.000 en los países industrializados.

La gran mayoría de estas muertes se registran en África y en Asia, donde las tasas de fecundidad son altas, falta personal capacitado y los sistemas de salud son ineficientes. Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo, Guinea-Bissau y Malí, lideran las estadísticas entre los países más riesgosos.

La tasa más alta entre estas diez naciones críticas la registra Nigeria, donde 1 de cada 7 mujeres corre riesgos de morir por una causa relacionada con la maternidad. En Malí, se reduce a 1 de cada 15. Las estadísticas indican que por cada mujer que muere, otras 20 sufren enfermedades o lesiones.

Consultado al respecto, el director del área de Salud de UNICEF, Peter Salama, destacó que las “intervenciones generalizadas” reducen la mortalidad materna. “La planificación familiar, una nutrición adecuada durante el embarazo, servicios prenatales, parteras capacitadas, obstetricia de emergencia y atención postnatal son algunas de las estrategias que garantizan embarazos sanos y seguros”, dijo. “Si estas intervenciones se aplican en forma sistemática -agregó-, el 80% de las muertes derivadas de la maternidad se evitarían”.

MÁS EQUIDAD, MENOS MUERTES. La equidad de género es otro factor fundamental. Para Veneman “salvar las vidas de las madres y de sus recién nacidos exige bastante más que realizar solamente intervenciones médicas. Educar a las niñas es fundamental para mejorar la salud materna y neonatal y también beneficia a las familias y las sociedades".

La especialista en género del organismo, Noreen Khan, señaló que la mejora de las tasas de supervivencia de las mujeres en el mundo solamente puede lograrse en el contexto de la igualdad entre los géneros y la eliminación de discriminación.

“Ofrecer a las niñas mayores oportunidades educativas servirá para promover su autonomía a fin de que tomen decisiones sanas en materia de reproducción y comprendan mejor los riesgos del embarazo”, indicó Khan y concluyó que educar a los hombres sobre los riesgos inherentes del embarazo, “les alentará a considerar prioritaria la asistencia obstétrica para sus mujeres, hijas y hermanas”.

Comentá la nota