"Las indicaciones parecieron muy acertadas"

En el Hogar Nazaret debieron cambiar su forma de trabajo a partir de la emergencia sanitaria decretada hace tres semanas. Aunque no tuvieron tiempo suficiente para notificar a las familias, siguen asistiendo a 50 chicos.
El 2 de julio pasado, la intendenta, Graciela Rosso, informó la emergencia sanitaria en el partido de Luján. El segundo artículo del decreto indicaba el "cierre y cese de actividades" de distintos tipos de establecimientos, entre ellos comedores y guarderías infantiles, tanto municipales como privados. Según explicaron en ese momento, las instituciones que brindan un servicio alimentario a los niños debían distribuir viandas a las personas asistidas o acercar un bolsón con alimentos a las familias, para que los chicos no tuvieran que concurrir al comedor.

En el Hogar Nazaret debieron cambiar en gran medida su forma de trabajo, para adecuarse a las modificaciones dispuestas por la jefa comunal. Según comentó Segundo Silva, uno de los coordinadores generales de esta institución, antes de que fuera anunciado el decreto mantuvieron una reunión con quien era entonces secretaria de Niñez de la Municipalidad, Mariana Girón, quien les explicó la situación y les dio una serie de indicaciones que debían seguir durante la emergencia sanitaria. Silva expresó que esos pedidos consistían en generar conciencia para que los niños no concurrieran al establecimiento, pero al mismo tiempo mantener una "guardia matutina" y el servicio de cocina para que los chicos pudieran retirar una vianda para el almuerzo y, en caso de que las familias lo necesitaran o no pudieran acercarse hasta esta institución, la entrega semanal de una bolsa con un "refuerzo alimentario". Además, desde la Secretaría de Niñez les solicitaron mantener el vínculo con las familias semanalmente. "Las indicaciones que nos dieron nos parecieron muy acertadas, por eso las implementamos", explicó Silva.

ENTREGA DE ALIMENTOS

Durante las tres semanas que lleva en vigencia la medida decretada por Rosso, desde el Hogar Nazaret están asistiendo a 50 chicos: 23 de ellos pasan a retirar las viandas y 27 son los que reciben las bolsas semanales. "Al ser una medida tan rápida, no tuvimos posibilidad de avisarles a las familias. En la semana que se dio el asueto, estaban viniendo dos, tres o cuatro chicos por turno, entonces la mayoría de las familias ni se enteraron que cerramos. Nuestro temor era estar un mes cocinando para dos personas, y sin embargo hemos logrado abarcar a los 50 que más o menos concurren al hogar", aseguró el coordinador general. Esta institución utiliza sus propios recursos y con un subsidio estatal para satisfacer las necesidades que se les presentaron. "Por ahora hemos logrado brindar el servicio de viandas y, con las reservas que teníamos, pudimos dar las bolsas de comida. Estamos llegando con lo justo, si esto se extiende una semana más, estamos complicados. Tenemos para apoyar a las familias la semana que viene y también para empezar después del 3 de agosto", admitió Silva. Igualmente, explicó que se comunicó con el área de Desarrollo Humano de la Municipalidad para averiguar si podrían recibir algún tipo de refuerzo, especialmente de leche en polvo, que es muy cara. "Si nosotros invertimos en leche para entregarles una caja a cada familia cada semana, se nos va el subsidio en leche nada más". Además, aseguró que aunque todavía tienen recursos para continuar trabajando de esta manera, no pueden utilizar completamente sus reservas sino que deben conservarlas para cuando retomen su actividad normalmente, "porque el día que vuelvan los chicos no vamos a tener comida para darles acá".

Igualmente, Silva destacó que las medidas tomadas por Rosso no perjudicaron el trabajo que se realiza en esta institución y que, a pesar de que la interrupción del trabajo pudo haber interferido con algunos procesos que se realizan en el Hogar, "que el chico esté en su casa ha sido positivo y ha favorecido el vínculo con las familias".

VISITAS A LAS FAMILIAS

Silva, que trabaja en conjunto en la coordinación general del Hogar Nazaret con Gloria Piazza, explicó que en las visitas a las casas de los niños que forman parte de esta institución actúan de alguna manera como "agentes primarios de salud". Según comentó, habían recibido indicaciones de mantenerse atentos ante síntomas de gripe o resfrío y favorecer, de distintas formas, la atención de los chicos: "poder rápidamente invitar a la familia a que los lleve al médico, si no tiene los recursos, tratar de buscar que los recursos lleguen a la familia, posibilitarles el acercamiento a algún centro de salud o informar a quien corresponda para que los vayan a ver. Esa era nuestra función".

Además de cumplir con estas indicaciones, Silva expresó que desde el Hogar tienen sus propios objetivos que apuntan a mantener el vínculo con las familias: "Nosotros no somos como las escuelas, que están acostumbradas a tener interrupciones de vacaciones. Acá normalmente trabajamos todo el año y nunca nos sucedió esto de tener que interrumpir tanto tiempo, entonces la pregunta era cómo reaccionarían las familias ante esto. Por suerte, las familias respondieron bien. Nos sorprendió y nos alegró, la buena recepción que hemos tenido en las casas, cuando hemos ido a visitarlos. Será que precisamente cuando uno tiene que quedarse en su hogar, me parece que eso generó la necesidad de saber que se cuenta con alguien más".

Los objetivos del Hogar

El próximo 5 de agosto, el Hogar Nazaret cumplirá 13 años. Desde esta institución centran su trabajo en los niños y los adolescentes. Sus objetivos son poder acompañar el proceso de crecimiento de los chicos, ayudarlos para que tomen conciencia y ejerciten sus derechos y facilitar y promover el desarrollo de sus capacidades. Silva explicó que "la idea del Hogar no es crear una burbuja", sino que intentan trabajar junto a las familias y a otras instituciones para encontrar estrategias y alternativas que permitan llevar una vida más digna.

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