INDEPENDIENTE / JULIO COMPARADA "Hoy son todos prescindibles"

El presindete arranca un nuevo ciclo con las promesas de limpiar el plantel sin que le tiemble el pulso e ir por el título, y asume que unas trompadas vienen bien...
Te reeligieron con un 76,81% de los votos y con el equipo 18°...

-Hay que resaltar la madurez de la gente para votar. Ya no votan por los espejos de colores sino con la cabeza. Me llena de orgullo y me compromete más... Venimos de muchos años de errores y de atacar varios frentes. Y cuando pasa eso la sábana queda corta. La gente reconoce que el club está en otra situación y se identifica con eso. Obvio, quiere resultados deportivos, igual que yo.

-Y la sábana hoy es...

-Estoy muy esperanzado. Están las bases para empezar a soñar. Podríamos haber pegado éxitos deportivos. No me quito esa responsabilidad. Hay que asumir los errores. El club está en una posición de privilegio: orden, jugadores propios, Inferiores saneadas, una cancha bárbara... Me encanta este desafío.

-¿Qué significaron los huevazos al micro?

-Que la gente no se siente representada por los jugadores. Yo tampoco. Estos jugadores son hoy todos prescindibles. No tenemos ninguno que digas "éste no se puede ir".

-¿Sentís que no tenés compromiso con ellos?

-No, ninguno. Al revés: hemos hecho esfuerzos desde afuera, y muchas veces no se han sentido identificados por el esfuerzo que ha hecho el plantel adentro de la cancha. Salvo contra Estudiantes por la Copa, nunca Independiente pudo mostrar un equipo. Y encima con factores externos como no jugar en tu estadio, no ligar un penal o una jugada dudosa... Son un cúmulo de cosas. Y no estoy poniendo excusas. Las razones de la falta de éxito son muchas. Esta camiseta pesa. Los jugadores tardan en adaptarse y hay que evaluar eso a futuro.

-Al ver a este equipo querías romper el carnet. ¿Temés que mucha gente haya actuado así?

-No, a la gente le damos muchísima esperanza de renacimiento. Vamos a tener mano dura al tomar decisiones, y haremos lo posible para minimizar riesgos en las contrataciones.

-Y apostás por Santoro.

-Armó un cuerpo técnico contemporáneo al plantel con el Negro Cáceres y la Vieja Reinoso. Y Pepé tiene equilibrio, sabiduría, conoce el tema, a estos jugadores, y confío en él. Por qué no pensar que, con refuerzos de categoría y tomando decisiones fuertes, no pueda pelear el torneo. Demostró que sabe. Hay que apoyarlo... Sería de necios chocar dos veces con la misma piedra: hay que priorizar la pretemporada en vez de giras o amistosos. Se paga después.

-¿El Clausura puede ser un torneo-transición?

-Hay que prepararse para ser primero. Este fue el peor año. Los otros dos años no los considero un fracaso. El ciclo Falcioni fue muy bueno por lo que él tenía y hacia dónde íbamos. Jorge (Burruchaga), fue una decepción para todos. Troglio logró cosas importantes: vendimos a Ustari y atajó Assmann sin un partido en Primera; valorizó a Matheu, Denis, Sosa... Lo de Borghi también fue una decepción, para Claudio y para nosotros. Sí, ésta es una transición. Quiero ganar el torneo, pero el objetivo primario es la consolidación de un equipo y su protagonismo. Como lo hacen Lanús y Estudiantes. Cuando vienen los triunfos esto es un volcán, y más si jugamos en nuestro estadio. Por eso, pondremos toda la carne al asador para tenerla en febrero.

-¿Sabés de fútbol?

-Poco. Tengo que aprender sobre técnica, posiciones. Opino como un hincha que fue toda la vida a la cancha, no soy experto.

-¿Por eso te armás el consejo de fútbol?

-No tengo el tiempo para hacer seguimientos. No porque yo vea jugar un ratito bien a un jugador voy a pensar que sirve para Independiente. Hay todo un trabajo detrás de las contrataciones que, por urgencias, no se ha podido hacer.

-¿Hasta dónde llegará 'el váyanse todos'?

-Hay que tener la cabeza fría para saber qué le conviene al club. Estoy en contra de que se silbe a los chicos. Debemos aprender a protegerlos. Que le exijamos a los que llegan me parece bárbaro.

-¿Quién debería ser la bandera del Rojo?

-Si es alguien que está en el plantel ya tendría la bandera. Quedó demostrado que no hay bandera. A pesar del mal torneo, tenemos al Rolfi, un jugador diferente. El tema es el equipo, no lo individual. No hubo situaciones o personalidades en el plantel que puedan armar un grupo.

-Y le sumás peleas, jugadores gordos, un equipo sin respuestas...

-No me inquieta. Me gustaría que se agarraran más a trompadas por las actitudes que tienen algunos que no dejan todo. A veces unas trompadas vienen bien. Acá estamos para tomar decisiones y si algo me caracterizó fue no esquivar el bulto. Esta no será la excepción. Mi convicción es: o traemos jugadores diferentes o seguimos con los chicos.

-¿Si no salís campeón?

-Campeón tengo que salir, es personal. Si no mis hijos me echan de casa.

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