Independiente frenó a Colón pero todavía le falta solidez

Silvera y un doblete de Piatti marcaron para los locales. Nieto y Ramírez para Colón. Roja al Bichi Fuertes.
Independiente consiguió una victoria fundamental para sostener su pretensión de volver a ser campeón después de siete años. De todos modos, más allá de la alegría, por el triunfo y por la reinauguración de su estadio, la multitud que acompañó al equipo se fue del Libertadores de América sabiendo que el equipo todavía tiene baches y que, para pelear hasta el final, tendrá que levantar su nivel. Y, sobre todo, encontrar una regularidad durante los 90 minutos. Porque tiene peligrosas caídas de tensión que hace que su rival lo ponga en aprietos, como hizo anoche Colón, que dejó escapar la chance de seguir arriba solo.Independiente tuvo un buen arranque. Gallego desplegó un 4-3-2-1 en la cancha, con Piatti y el Patito Rodríguez liberados de la responsabilidad defensiva e intentando fabricar espacios para lastimar al fondo de Colón. Piatti empezó muy enchufado ubicándose a espaldas de Capurro y Alfredo Ramírez. Y, con su habilidad y sus pases profundos, se las arregló para herir a la defensa visitante. Por eso, no extrañó que en la primera llegada a fondo de Independiente, a los 12 minutos, se concretara el 1 a 0. Piatti habilitó a Silvera entrando al área y el Cuqui, habilitado por Chitzoff, metió un golazo de zurda contra el poste derecho.

A esa altura, Independiente dominaba teniendo la pelota y llegando por los costados. Busse se desprendía por la derecha. Piatti limpiaba el camino por el medio. Y el Patito era punzante por la izquierda. Entonces, a pesar de que Silvera era el único delantero, el equipo de Gallego fue de corte bien ofensivo. A los 16m, Rodríguez mandó el centro y el cabezazo de Silvera lo sacó Pozo y terminó estrellándose en el poste izquierdo.Colón parecía dormido. No hacía pie en el medio. Y fallaba sistemáticamente en los pases ante una defensa de Independiente que, peligrosamente, marcó en línea. Pero como no amplió la ventaja, lo pagó caro en la primera llegada punzante de Colón. A los 34 minutos, Fuertes -como enganche- habilitó a Ricky Gómez en la izquierda. Este mandó el centro y Federico Nieto la paró y metió un zurdazo como si le hubiese pegado con un fierro: travesaño y adentro. Séptimo gol del ex delantero de Huracán, tercero consecutivo.

Ese 1-1 coincidió con que Independiente se quedó. Pero, así como a Colón le costó llegar al empate, el local casi ni se despeinó para ponerse nuevamente en ventaja en un momento donde el equipo había perdido claridad y Gallego se había vuelto loco. Salía una y otra vez del corralito mostrando su fastidio, protestando constantemente y dando mil indicaciones. Y se dio la misma pintura que en el empate parcial. Colón tenía mejor imagen: se animó, capturó la posesión de la pelota, inquietaba. Pero... A los 43 minutos, Mareque metió el pase profundo al Patito por izquierda. Le ganó en velocidad a Alexis Ferrero. Metió el centro. Y Piatti, el mejor, aprovechó el mal despeje de Goux para sellar el 2-1. En el arranque del segundo, Bertoglio se perdió el empate. A Independiente le costaba tener la pelota y Colón intentaba, pero no podía. A los 15m expulsaron injustamente a Fuertes (era para amarilla y Laverni, como en clásico, volvió a equivocarse). Y se armó otro partido. Independiente se retrasó 10 metros, a pesar de que Colón tenía uno menos, y jugó de contra. Lo definió Piatti, esquivando a Pozo. Se comió el cuarto Núñez (ingresó por Silvera). Y le metió miedo Alfredo Ramírez, con el cabezazo del 3-2. En el balance, es justo. Aunque futbolísticamente el equipo del Tolo no convenció

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