INDEC: para el hombre de consulta de Boudou los cambios no alcanzan

Mario Blejer cree que todavía falta mucho para recuperar la credibilidad perdida.
Dicen que no hay peor astilla que la del mismo palo. Y esto es lo que debe estar sufriendo en este momento el ministro de Economía, Amado Boudou, por las punzantes declaraciones de su principal hombre de consulta, Mario Blejer, quien ayer opinó que los cambios anunciados el martes en el INDEC "no son suficientes" para recuperar la credibilidad del organismo.

El economista tiene una trayectoria avalada por múltiples pergaminos profesionales: una carrera de décadas como funcionario del FMI; ex presidente del Banco Central argentino; ex director del Banco de Inglaterra, y actual miembro del directorio del Banco Hipotecario en representación de los socios privados, entre otras actividades.

Esta enumeración fue una de las razones que llevó a Amado Boudou a ubicar a Blejer entre sus economistas preferidos, incluso bastante antes de ser designado como ministro de Economía. Lo adoptó como consultor de cabecera y hasta lo sentó en un par de oportunidades frente a la presidenta Cristina Kirchner para que le explique su visión de la coyuntura económica local y mundial.

Por eso, en la primera entrevista pública que dio a un diario marplatense como ministro en funciones, Boudou anunció que Blejer pasaría a ser -o continuaría siendo- una fuente de consulta permanente, sin rango de asesor formal, es decir no rentado ni incorporado a la plantilla del ministerio.

El propio Blejer confirmó poco después a Clarín que aceptaba la proposición del nuevo jefe del Palacio de Hacienda.

Pero lo que llamó la atención fue que Blejer -pese a su compromiso, aunque no fuera formal- siguió expresando suelto de cuerpo su visión de las cosas: normalizar la relación con el FMI aunque no se firme un nuevo acuerdo, buscar una solución para los acreedores que no entraron al canje, y avanzaron en la normalización del INDEC para recuperar estadísticas confiables, fueron algunas de sus definiciones justo en temas por demás sensibles para la Casa Rosada.

Pero ayer sonaron algunas alarmas en los pasillos del poder cuando tomó distancia de las medidas para el INDEC que Boudou anunció con bombos y platillos. "Se dieron los primeros pasos, pero aún no son suficientes", para recobrar la credibilidad, lanzó en declaraciones al canal TN.

"La gente no cree en la metodología ni en los relevamientos del INDEC, por eso las medidas son para ver si se puede mejorar la confianza en estas dos cosas".

También planteó algunas dudas respecto de la integración del Consejo Académico que debe evaluar la tarea del organismo: "Si esto se hace bien es un paso en la dirección correcta, pero hay que ver a quiénes designan y si son realmente independientes". En función de esto planteó que "habría que ampliar la convocatoria a las universidades privadas", ya que según el decreto que se publicó ayer en el Boletín Oficial sólo serán invitadas tres entidades públicas nacionales.

Desde su cargo de ministro, Boudou salió ayer mismo a defenderse de las críticas que le llovieron a los anuncios del martes: "Los cambios no son un maquillaje, como se dijo por ahí. Lo que estamos haciendo es impulsar cambios desde adentro, revisiones metodológicas y no sólo cambio de nombres que pueden ser más efectistas, pero no son soluciones de largo plazo. El resto, a esta altura, es casi folclore", dijo el jefe de la cartera económica, en declaraciones radiales.

Ante la evidencia de algunos incipientes cortocircuitos entre el discurso del ministro y su asesor, cerca de Boudou admitían ayer que "Blejer es un gran economista, al que respetamos, pero no es el único que el ministro escucha". Y recordaron que en su momento se mencionó también a otros profesionales como posibles consultores informales, como el caso del economista Roberto Frenkel, de vinculación con el radicalismo.

Blejer se limitó sólo a remarcar su condición de asesor no formal y, por ende, independiente.

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