Indagatoria para el "gordo bolú"

Indagatoria para el "gordo bolú"
El juez Lijo citó para el lunes próximo al ex titular de la Casa de la Moneda del menemismo. Se sospecha que a través de una cuenta en Suiza recibió una coima equivalente a 760 mil euros, pagada por una empresa alemana que proveyó equipos numeradores de billetes.
Bajo serias sospechas de haber recibido sobornos en los ’90, el ex titular de la Casa de la Moneda del menemismo, Armando Gostanian, fue citado a indagatoria por el juez federal Ariel Lijo. Tendrá que presentarse la semana próxima, igual que otros dos ex funcionarios que trabajaban con él y un intermediario. Las coimas fueron pagadas por una empresa alemana que proveyó de equipos numeradores de billetes y el dinero fue depositado en una cuenta en Suiza, según determinó una fiscalía de Stuttgart. El monto, que originalmente era en marcos alemanes, equivaldría en la actualidad a unos 760 mil euros.

Aunque las coimas se remontan al período entre 1994 y 1999, la causa contra Gostanian se inició hace tres años, cuando a los tribunales porteños llegó un pedido de colaboración enviado por la Justicia de Alemania, que había detectado depósitos de origen dudoso en una cuenta suiza. El hallazgo ocurrió en el transcurso de una investigación por soborno trasnacional contra Karl Georg Schillinger, ejecutivo de la empresa Atlantic Zeiser. Esa compañía, especializada en la fabricación de tarjetas de crédito, pasaportes, documentos de identidad y máquinas de numeración, estaba en la mira por el supuesto pago de comisiones a cambio de una contratación con la Casa de la Moneda.

Los investigadores germanos determinaron que el dinero se depositó en un comienzo en una cuenta en Uruguay, en marcos alemanes, y luego en una cuenta bancaria en Suiza abierta en noviembre de 1990, que resultó ser de Gostanian. Cuando se transfieren los pagos al ex funcionario lo señalan con el seudónimo "Mister X". Su esposa (Susana Nélida Djebalian) y su hijo (Armando Miguel Gostanian) figuran como apoderados para acceder a la cuenta. En total, las "comisiones" habrían representado el 30 por ciento del valor de la operación.

La fiscalía de Stuttgart solicitó que en Argentina declararan varios testigos, entre quienes incluía a Gostanian. El juez que recibió la rogatoria en 2006, Jorge Ballestero –ahora camarista–, entendió que el ex funcionario no podía ser un simple testigo, porque de acuerdo con la información recibida era claramente un sospechoso. Fue entonces que lo denunció y que el juez Lijo quedó a cargo del tema.

Los pagos, según allegados a la causa, los habría canalizado Jorge Molina, el presidente de la firma Acremo SA, que representaba a Atlantic Zeiser en Argentina. Todo indica que Molina habría dejado ciertos rastros en el medio de la transacción, como por ejemplo la notificación por escrito de un cambio en la cuenta donde debían ubicar el dinero, lo que posibilitó la detección de la de Gostanian en Suiza. Además, según el expediente alemán, este intermediario dijo que habría acordado "con una persona en la Casa de la Moneda identificada como Mister X" la apertura de la cuenta para enviar allí el dinero en cuestión.

Molina está citado a indagatoria para el lunes 16, mientras que a Gostanian el juez Lijo lo espera un día después. También serán indagados, el miércoles 18, Carlos Kalfaian, quien fue vicepresidente de la Casa de la Moneda, y Rubén Chordbadjian, quien fue gerente general del organismo. Todos están sospechados de haberse llevado una parte de las coimas. Las citaciones son de hace un mes, pero se conocieron recién ahora.

En el expediente de Lijo se señala que a favor de Gostanian se depositó –en varias cuotas– un total de 1,5 millón de marcos alemanes, una cifra que al día de hoy equivale a unos 760 mil euros. A Molina le habrían depositado unos 830 mil marcos.

Gostanian, el amigo personal de Menem que encabezó la Casa de la Moneda durante una década, ya fue procesado por enriquecimiento ilícito en otro expediente a cargo del juez Norberto Oyarbide. Esa medida incluso fue confirmada dos semanas atrás por la Cámara Federal. En el juzgado de Lijo se quejan de la falta de apoyo de otros países. Suiza, por ejemplo, nunca terminó de informar los montos totales de las cuentas relacionadas con este caso.

Comentá la nota