Por incumplimientos el Gobierno analiza rescindir la concesión de la autopista Pilar Pergamino

Es porque no se habría cumplido con el avance de las obras. Cuando se instaló el peaje generó polémica entre los usuarios, que consideran excesivo el monto a pagar por un trayecto corto. Podrían volver los caminos a manos del Estado.
El Gobierno Nacional analizaría seriamente anular el contrato de concesión de la Autopista Pilar Pergamino, en manos de la empresa Corredor Americano.

Es que la cartera que dirige Julio De Vido apelaría a la falta de cumplimiento de los contratos y los avances de obra, para bajarle el pulgar y devolver los caminos a manos del Estado.

Además de Pilar-Pergamino, la mejora de la ruta nacional 36 (ambas controladas por el grupo Eurnekian) y la autovía Luján-Carlos Casares, que pilotea la constructora Homaq, también están en la mira del Gobierno.

Aunque no lo admita públicamente, el Ministerio de Planificación, ya tiene encaminados los trámites para rescindir las tres concesiones, otorgadas por 30 años.

Una pista concreta de esta medida que tiene en marcha el Gobierno se encuentra en los pliegos de la nueva licitación de los corredores viales. La información específica del corredor 8 destaca que podrán incorporarse "todos o algunos de los tramos que componen las iniciativas privadas Pilar-Pergamino y la mejora de la traza de la ruta nacional 36 si eventualmente las concesiones vigentes se extinguieran por cualquier motivo".

El principal argumento que esgrimirían los funcionarios para dar por caídos los tres proyectos en danza sería el incumplimiento de las inversiones. Si bien admiten que no ejecutaron las obras, las empresas responsabilizan de esa situación al Gobierno por no haber autorizado la aplicación de los incrementos de peajes que estaban pactados en los contratos.

Uno de los puntos pendientes que están evaluando las autoridades antes de bajarle el pulgar a las iniciativas privadas es si corresponde o no abonarle algún tipo de resarcimiento a las empresas.

La construcción de la autopista Pilar Pergamino generó malestar entre los vecinos cercanos a las cabinas, quienes entienden que no corresponde pagar por un tramo tan corto de trayecto. Además, señalaban que las obras estaban paralizadas. La empresa otorgó pases a los vecinos, pero aún estaba en estudio la construcción de colectoras, obras que junto a otras que hacen a todo el tramo se vieron postergadas, por un lado, por la crisis económica mundial, y por el otro por el freno al ajuste de la tarifa de peaje que el Gobierno negó a algunas concesionarias, pese a que figuraba en los pliegos.

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