Inconvenientes y preocupación en los comedores escolares

Desde el Consejo Escolar reconocieron que existen dificultades con los pagos de alimentos, aunque aclararon que el servicio funciona con normalidad. Por otra parte, la semana pasada la directora de Bromatología envió un escrito al órgano colegiado donde cuestiona la falta de libretas sanitarias de cocineros y auxiliares.
Desde la semana pasada, un rumor comenzó a correr especialmente en los establecimientos educativos y, desde ahí, en la calle. Por estos días, existe preocupación por el futuro de los espacios alimenticios que funcionan en varias escuelas y jardines públicos del distrito, a partir de los problemas surgidos con el pago a los proveedores de alimentos.

Los fondos para cumplir con ese servicio provienen del Ministerio de Acción Social de la provincia de Buenos Aires. Ese organismo gira el dinero al Consejo Escolar, que estipula el monto por establecimiento de acuerdo al número de chicos. Una fuente que conoce en detalle el funcionamiento de esa estructura calculó que en todo el partido de Luján existen cerca de 11 mil prestaciones diarias, sobre una veintena de escuelas y jardines de infantes. La misma persona comentó que, en promedio, un comedor demanda unos 5 mil pesos mensuales para cubrir una prestación que resulta fundamental en contextos escolares de pobreza.

La consejera escolar Cristina Galeano admitió que existen inconvenientes con los proveedores, a los cuales se les está pagando de manera "fraccionada", aunque también indicó que hasta el momento el servicio funciona con normalidad.

"Esto se produce porque no se realizan los pagos correspondientes debido a que el Ministerio de Acción Social no cumple en tiempo y forma con el dinero. Hasta el momento todos los comedores están funcionando, dando el servicio que corresponde. Y tampoco hay proveedores que hayan cortado el servicio. Aquel que sufre el atraso viene y lo plantea en el Consejo Escolar", dijo.

Galeano reconoció que el pago se efectúa "de manera fraccionada, por porcentaje", y aclaró que desde el Consejo Escolar no están autorizados a emitir entrega de cheques sin contar con el visto bueno del Ministerio bonaerense.

"Repito que están todos trabajando. Espero que no haya incertidumbre en el corto plazo, pero no lo puedo asegurar porque eso depende de Provincia. En este momento Buenos Aires es la provincia a la que más plata le debe la Nación. No me explico cómo va a hacer Scioli para cubrir todos los gastos", se preguntó la consejera que representa a la Unión Vecinal.

Una docente que trabaja en una escuela ubicada en un barrio humilde de la ciudad comentó a EL CIVISMO que en ese establecimiento existe una preocupación creciente ante las informaciones que circulan sobre el incumplimiento de pagos con los proveedores: "En esta escuela están pagando pero se supone que la semana que viene las cosas van a empezar a complicarse. En el jardín de infantes ya existen problemas y están intentando hacer una especie de colecta entre los maestros".

CUESTIONES DE PAPELES

Al margen de esta situación, la semana pasada el Consejo Escolar recibió una nota firmada por la directora de Bromatología, Marta Banchero. En el escrito se hacía un resumen de las inspecciones realizadas por esa dependencia municipal a todos los comedores escolares. Por lo tanto, en el informe se marcaban algunas deficiencias.

"Lo que más nos llamó la atención de esa supervisión es que en cada uno de los comedores se marca que los cocineros no pueden realizar su trabajo porque no tienen libreta sanitaria. En eso hay un grueso error ya que todos los porteros, incluidos los auxiliares de cocina, tienen una certificación firmada por el Hospital Nuestra Señora de Luján. Eso es una aptitud psicofísica que los habilita para trabajar en cocinas. Eso equivale a la libreta sanitaria. Imaginate que si alguien va y se hace revisar, los médicos van a tomar todos los recaudos para ver si esa persona está en condiciones de estar en contacto y manipular alimentos", dijo Galeano.

Según la opinión de la consejera escolar, por lo expresado en la nota la directora Banchero desconocía la habilitación otorgada por el nosocomio para que el personal desempeñara esa tarea en cada uno de las escuelas y jardines de infantes.

Galeano explicó que las instrucciones para llevar a cabo el examen de aptitud psicofísica incluyen como requisitos la historia clínica completa, el examen clínico con los estudios complementarios, estudios oftalmológicos y otorrinolaringológicos, además de audiometría tonal por especialista, examen psicológico psiquiátrico, examen cardiológico, rayos X e informes de laboratorios. Por esto, la aptitud psicofísica "es más que una libreta sanitaria, aunque este dato sea desconocido por un funcionario municipal que pretende que cerremos los comedores".

"Los chicos siguen comiendo como corresponde, y ya está enterada la señora intendenta que con la aptitud psicofísica elaborada por el Hospital del distrito que ella gobierna, los cocineros y ayudantes de cocina pueden trabajar", agregó Galeano.

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