Incierta suerte del diálogo estatales-gobierno

Representantes de los sindicatos que integran la Intersindical estatal dispusieron ir mañana a la mesa de diálogo salarial con el gobierno.
"Queremos escuchar la versión oficial", dijeron sobre los descuentos.

Los gremialistas estatales se reunieron ayer al mediodía en la sede del Sindicato del Personal de Obras Sanitarias (SIPOS). Por espacio de dos horas debatieron sobre el "obstáculo" que se presenta en el diálogo salarial que mantienen con el gobierno: la decisión del gobernador Oscar Mario Jorge de descontar los días de paro.

"Vamos a esperar la reunión del lunes y ver fehacientemente cuál es la posición del gobierno. Estamos abiertos al diálogo, pero en igualdad de condiciones porque queremos discutir la política salarial de los estatales y tener participación a la hora de tomar determinaciones", le dijo a LA ARENA el secretario general de ATE, Roberto Simpson, al término del encuentro de la Intersindical.

"Somos coherentes y mantenemos nuestra postura de ser fieles al diálogo, pero un diálogo generoso", agregó.

Los sindicalistas estatales quieren tener de primera mano la decisión gubernativa con respecto a los descuentos. Mañana, a las 11, en la Fundación del Banco de La Pampa volverán a encontrarse con los funcionarios provinciales encabezados por el ministro de Hacienda, Ariel Rauschemberger.

El jueves pasado, cuando las partes debían comenzar a discutir la pauta salarial para el último cuatrimestre, los estatales conocieron la versión de la deducción salarial a los trabajadores que adhirieron a las huelgas, fundamentalmente en los sectores de salud y educación.

Frente a esto, expresaron el rechazo a la medida y demandaron que se reviera inmediatamente para poder entablar el diálogo sobre el salario. Rauschemberger se excusó de dar una respuesta porque el gobernador no estaba en la provincia (se encontraba en Córdoba, donde al presidenta hizo anuncios para los tamberos), por lo que se convino pasar a un cuarto intermedio hasta mañana.

El viernes, en Quemú Quemú, el gobernador ratificó lo que había afirmado un día antes: que "existe un decreto y es una legislación que tengo que aplicar", en alusión a los descuentos de los paros realizados en mayo y junio.

Estos descuentos van desde los 300 pesos hasta más de mil, y el mayor disgusto de los perjudicados por la medida es que se aplicó en una sola vez con los sueldos de julio, un mes después de las elecciones legislativas nacionales.

"Si quedan en firme los descuentos, interrumpiremos el diálogo; mal podemos seguir haciéndolo bajo esas condiciones", afirmó Simpson.

El titular de ATE también reflexionó que "si ésta es la actitud dialoguista del gobierno (la descontar los días de paro), no podemos ser muy optimistas sobre cuál es la pauta salarial que maneja el gobernador. Será paupérrima".

¿Volverán las medidas de fuerza? Simpson sostuvo que serán las bases, mediante asambleas, las que determinarán los pasos a seguir si el Ejecutivo se mantiene inflexible.

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