Incidentes por polémico desalojo en un hogar del padre Julio Grassi

Se registraron serios choques durante un procedimiento, porque niños y adolescentes, con el apoyo de vecinos, se resistieron al desalojo del Hogar San José Obrero, que pertenecía a la Fundación Felices Los Niños
Efectivos de la Guardia de Infantería se presentaron anoche en el hogar de Charlone al 700, de Chacarita, para hacer lugar a una orden de desalojo de los menores del hogar.

Esta madrugada permanecían en el lugar ocho de los menores de entre 12 y 17 años que se encontraban alojdos en el lugar. Los chicos que quedaban en el lugar, los de mayor de edad de los internados, iban a ser trasladados en una combi, pero la importante cantidad de vecinos que se presentó en el lugar para impedir el desalojo desinfló las ruedas del vehículo.

En el lugar, se alojaban a una treintena de chicos con hogares conflictivo, derivados por Juzgado de Menores, en la mayoría de los casos proveniente de la provincia de Buenos Aires, varios de los cuales fueron reasignados a otros institutos.

Raúl Portal, vinculado a la asociación, señaló, desde e estudio de que si el hogar tuviera problemas, "los chicos no enfrenten a todos para no irse" e indicó que son menores "pelando por su casa, junbto con los vecinos, defendiendo su hogar.

Una mujer asegurò que su hija "fue llevada a un centro de rehabilitación para drogadictos y está totamente drogada". "Yo lo único que quiero es llevarme a mi niña", expresó. L muje señaló que tanto su hija, como otros de los internos en el hogar fueron llevados a un centro de rghabilitación.

Horas antes, mientras se cumplía la medida, jóvenes y vecinos que colaboraban con la Fundación protestaron en la sede y desmintieron los supuestos episodios violentos y defendieron al sacerdote Julio César Grassi.

Precisamente, Grassi desmintió las acusaciones de violencia y dijo esta noche a C5N: "Como papá de una comunidad tan grande estoy dolido, lastimado en lo mas íntimo y si hay un golpe bajo es que me peguen y le peguen a los chicos".

Incluso, uno de los chicos -un adolescente de 16 años que dijo que es de origen rumano, que juega en River y vive en el Hogar- denunció que fue agredido durante el procedimiento de desalojo junto a otros chicos cuando quisieron volver a sus habitaciones.

"Quisimos entrar a nuestra casa. No nos quisimos ir y nos empezaron a correr y pegarnos. No sé qué policía fue pero fue una policía. Lo tengo todo filmado. La gente se va de la casa porque los están obligando. Pero yo no me quiero ir", dijo el joven al canal.

Por su parte, el comisario Ricardo Pedace, titular de la Circunscripción V que participó en el procedimiento, aclaró que "la presencia de la policía fue dispuesta por la Justicia sólo a los efectos de que se cumpliera la medida", y afirmó que los traslados de los menores se están cumpliendo en forma "voluntaria".

Pedace aseguró que los uniformados "no ejercieron presión o violencia sobre menores para ser trasladados" y señaló que se acompañará al joven para hacer la denuncia judicial de las supuestas lesiones.

Los hechos

Todo ocurrió en la tarde-noche de ayer en el marco del desalojo de los 46 chicos que había en el Hogar San José Obrero, que responde a la Fundación Felices Los Niños.

El desalojo fue ordenado por la jueza civil Myriam Rustán de Estrada, que dispuso ubicar a los niños en otras instituciones, sobre la base de un dictamen de la Defensoría de Menores 4 a cargo de Marcelo Jalil.

La denuncia inicial fue radicada por el obispo auxiliar y vicario episcopal de la zona Belgrano de la Arquidiócesis de Buenos Aires, monseñor Horacio Benítes Astoul, quien alertó sobre el supuesto intento de suicidio de un nene de ocho años.

El defensor de menores Jalil ordenó el secuestro de los legajos de todos los niños alojados en el Hogar y habría encontrado supuestos malos tratos y abusos.

Según el fallo de la jueza, el hogar "es un sitio en el que se instaló la ley de la selva, el miedo, las amenazas, los golpes y el maltrato, además de las prácticas sexuales con los más débiles y pequeños".

La entidad estuvo intervenida desde octubre del año pasado, pese a lo cual y ante la posibilidad de que fuera devuelta a personas cercanos a sus anteriores responsables, la jueza Rustán de Estrada dispuso su desalojo y la reubicación de los niños en otros institutos en el término de 15 días.

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