Incidentes antes de la cumbre de la OTAN

En Estrasburgo hubo destrozos y detenidos
PARIS.? Una ola de violencia estalló ayer en las calles de Estrasburgo pocas horas antes del inicio de la cumbre de la OTAN que se hará hoy y mañana en esa ciudad francesa para celebrar el 60° aniversario de la organización y festejar el regreso de Francia, el hijo pródigo que abandonó el comando integrado en 1966.

Los violentos enfrentamientos entre la policía y unos 600 manifestantes concluyeron sin heridos, pero con un centenar de detenidos y numeroso mobiliario urbano destruido.

La ciudad francesa de Estrasburgo y las alemanas de Khel y Baden-Baden fueron puestas en virtual estado de sitio para evitar nuevos incidentes durante el encuentro, que reunirá a 28 jefes de Estado y de gobierno de la OTAN. Será la primera cumbre atlántica para el presidente Barack Obama, que acaba de llegar a un acuerdo sobre desarme nuclear con Rusia.

La OTAN, que maneja el 75% del gasto militar del planeta, sigue ampliándose con el retorno de Francia al comando integrado y la reciente adhesión de Albania y Croacia. Si bien ésa es la prueba de que la organización conserva su importancia, deberá esforzarse para despejar las dudas sobre su futuro.

El primero de esos temas calientes es el papel de la OTAN en Afganistán. Los países miembros, que enviaron allí unos 56.000 soldados, se muestran cada vez más inquietos ante el avance de los talibanes. Estados Unidos pide refuerzos a sus aliados y anunció el envío inminente de 21.000 hombres suplementarios.

Sin embargo, hay pocas posibilidades de que los europeos anuncien contribuciones militares significativas. "El año terrible" anunciado por el Pentágono en Afganistán y la triplicación de las pérdidas norteamericanas en 2009 terminaron de disuadir a los otros miembros de la OTAN. En vez de vérselas con Al-Qaeda, preferirán reforzar la asistencia civil.

La segunda cuestión que tratará la cumbre serán los vínculos con Rusia. La alianza intenta restablecer lo antes posible sus relaciones con Moscú, después del brusco enfriamiento que provocó la invasión rusa de Georgia en agosto.

La OTAN necesita el aval ruso para hacer transitar material militar hacia Afganistán por otros países a fin de evitar a Paquistán, donde los convoyes son atacados permanentemente. Moscú dio su principio de acuerdo, pero pide que la OTAN renuncie a su proyecto de incorporar a Ucrania y Georgia, y que Washington abandone el anunciado despliegue del escudo antimisiles en Europa del Este.

Los líderes de la alianza deberán ocuparse también de la redefinición del concepto estratégico de la organización. El concepto, que data de 1999, debe ser revisado a la luz de los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero también en función de las nuevas amenazas que pesan sobre los sistemas informáticos o las redes de transporte de gas y de petróleo. La nueva doctrina tendrá también en cuenta las intervenciones armadas fuera del espacio de la alianza.

La elección de un nuevo secretario general también figura en la agenda. El premier danés, Anders Fogh Rasmussen, parece ser el favorito para suceder al holandés Jaap de Hoop Scheffer, pero su candidatura provoca fuertes resistencias en Turquía.

En el capítulo de los festejos, la OTAN celebrará para sus 60 años el retorno de Francia tras 43 años de ausencia, que ocupará un lugar en la estructura de comando.

Las autoridades alemanas esperan 25.000 manifestantes, entre ellos unos 3000 dispuestos a provocar disturbios. En Estrasburgo, habría 60.000 personas en las protestas. Para contenerlas se movilizaron 10.000 policías y gendarmes.

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