Incertidumbre por los últimos días de SAISA

Para el apoderado de la concesionaria, la negociación con el Municipio está estancada. Y aseguró que el Ejecutivo aún no propuso plazos para la continuidad de la prestataria.
La incertidumbre domina por estos días al transporte público de pasajeros en San Luis. Es que a un mes de que quede sin efecto una orden judicial que obliga a Saisa a realizar el servicio en la ciudad, la negociación entre la Intendencia y la actual concesionaria se enfrío al compás de la economía nacional y no se sabe qué pasará con la prestación a partir del 1º de diciembre.

El clima de desasosiego está generado por el escaso avance de la “mesa de diálogo” que ambas partes abrieron a mediados de septiembre, 15 días después de que la primera licitación pública fuera declarada “fracasada” por la Municipalidad. “Desde la última reunión no hubo otro acercamiento”, aseguró el apoderado de Saisa, Carlos Regalini, a este matutino en comunicación telefónica desde Buenos Aires.

Aunque el directivo aclaró que la “última reunión” a la que hacía referencia es en realidad el primer y único encuentro que hubo hasta el momento. “Después no tuvimos ninguna reunión”, certificó el representante local de la transportista que mueve unos 54 mil pasajeros diarios, según datos que maneja la Comuna.

Por eso, el resumen que hace Regalini de los alcances de la negociación es muy breve. “No hubo ninguna propuesta en concreto, seguimos con los alargues y sin que los accionistas de la empresa puedan decidir qué hacer”, exclamó con cierto fastidio porque aún se desconoce datos clave en la discusión, como el tiempo que ofrecerá el Ejecutivo para que Saisa continúe al frente del servicio.

Sin embargo ese punto está mucho más claro para la concesionaria, que es la que debe dar la eventual respuesta. “Los accionistas tienen en claro que por dos o tres meses no invierten nada, en cambio un año es un plazo auspicioso para poder invertir en nuevas unidades”, transmitió la posición que le manifestaron los principales empresarios de la firma.

Se demora el pliego

El transporte urbano parece ser un problema sin resolver por la Intendencia. Es que a las dudas sobre el servicio pos 30 de noviembre se suma que el Municipio tampoco puede contar con el nuevo pliego aprobado por los concejales para lanzar el segundo llamado a licitación.

El primer intento no dejó bien parado al oficialismo municipal, que no supo leer que la ausencia de dos concejales de su bloque habilitaba a la oposición a retirarse ante la mínima discusión y dejar sin quórum la sesión, tal como ocurrió el jueves. Y además generó críticas hasta del secretario de Transporte municipal, Guillermo Godoy. “No se esperaba una actitud impeditiva del Concejo Deliberante. Se podía esperar algunas modificaciones, el debate duro, una discusión de ideas, pero no una chicana. Esto es más de lo mismo que ha venido pasando y no es lo que se pretende de un cuerpo”, dijo ofuscado ante la consulta de los medios.

Con el enojo a flor de piel, Godoy le mandó un mensaje a la conducción del cuerpo legislativo. “La Presidencia tiene las herramientas suficientes en el Reglamento Interno para imponer sanciones a los concejales que se levanten de la sesión sin pedir permiso”, manifestó en relación a que sólo Francisco Reyes Rosales habría solicitado dejar su banca y otros cuatro ediles de la oposición decidieron acompañarlo.

El secretario de Transporte también salió a cuestionar uno de los argumentos de la oposición, que aseguraba desconocer el contenido de la nota presentada a “último momento” por la Unión Tranviarios Automotor -UTA-. “La gente de la UTA expuso su posición el lunes pasado en el Concejo, en una reunión a la que yo asistí y que era abierta para todos los concejales”, replicó y se esperanzó en que el jueves se apruebe el pliego. Aunque está en dudas si habrá sesión porque esa jornada se celebra el día del empleado legislativo municipal.

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