Con incertidumbre en torno al aumento de tasas, pasan a comisión el Proyecto de presupuesto 2010

El Deliberane celebra su primer sesión ordinaria de Noviembre. El aumento de tasas no ha logrado el apoyo necesario para ser aprobado, por lo que se prolongan las conversaciones. El debate muestra al resto del espacio K determinado a marcar distancias con las políticas oficiales.
Todo indica que los sectores del peronismo K que hasta aquí han actuado como aliados, se han determinado tensar las relaciones. Un camino elegido es hacer notar en términos de votos, la debilidad del Intendente de la ciudad en el Deliberante. Habiendo ganado dos elecciones generales, el oficialismo cuenta con sólo dos entre veinticuatro.

El marco se completa recordando que el actual Jefe comunal ya ha anunciado su determinación de competir por su reelección en el 2011 y que concretaría ese lanzamiento el próximo martes en el marco de la celebración por el día del militante.

En términos políticos, a Gutiérrez y especialmente al entorno que lo asesora le atrae la idea de continuar diciendo que, según la lógica justicialista, el que gana las elecciones conduce y el que pierde acompaña.

La frase se escuchó por última vez el lunes anterior cuando Gutiérrez defendió su proyecto, reclamando de las otras agrupaciones K, los al menos diez votos que le faltan.

Por la dinámica política que se viene dibujando en la ciudad, de cara al turno electoral del 2011; todo indica que la administración municipal esta siendo desafiada en su estrategia.

El hecho político más contundente que promete mostrar en púbico el resquebrajamiento del espacio que hasta aquí funcionó agrupado, surge de la doble actividad dispuesta para celebrar el día del militante.

Sin otra necesidad que mostrar esa diferencia política, las agrupaciones K que lideran Aníbal Fernández, Eduardo Camaño y Federico Scarabino, convocan a un acto el lunes por la noche. Por su parte, el Partido Justicialista, organiza una actividad para el propio 17 de noviembre, bajo el liderazgo de Francisco Gutiérrez.

Medido crudamente, en términos de votos en el Deliberante, en un acto se reunirán nueve votos, que en caso de empate pueden ser diez. En el otro acto, dos. Con el apoyo de un voto transfuga llegado del Pro, serían tres.

El dato se completa con que el resto del Deliberante ya está inclinado por rechazar el aumento de tasas; sin embargo si el espacio K lograra acordar políticas para actuar en conjunto, la norma tendría los votos para ser aprobada. Diez votos que aporta un sector, más los tres del oficialismo; está la mayoría.

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