Incertidumbre en el sector frutícola

Según un estudio privado, se proyecta una reducción del precio de exportación de 8 centavos de dólar por kilo de pera y 12 centavos en manzanas.
Se proyecta una reducción del precio de exportación de 8 centavos de dólar por kilo de pera y 12 centavos en manzanas. La reducción de 3 centavos de dólar por menor retención sólo atempera la brecha negativa.

Éstas fueron las conclusiones de un documento que difundió el consultor sectorial y responsable del Gabinete MAG, observatorio internacional de fruticultura, Miguel Ángel Giacinti, quien agregó que se presenta una temporada con incertidumbre y posibles conflictos dentro del sector lo que resalta la necesidad de mayor responsabilidad social desde el sector privado y público para preservar la fuente de trabajo.

Como contexto al análisis se puede mencionar que la producción total de peras y manzanas en ambas provincias se estima en 1.719.225 toneladas. Casi un 5% más de manzanas y un 25% de peras. La producción de frutas de pepita de Río Negro y Neuquén crecerá un 12,71%, según las estadísticas del «Pronóstico de Producción».

De acuerdo a los resultados generales del estudio, la manzana subirá esta temporada alrededor de un 4,46% y un aumento por demás significativo en peras del 25,33%.

Escenario de inicio

Giacinti recordó que en las últimas semanas del mes pasado, a partir de la baja de la tasa de interés en Estados Unidos, se observó un cambio en la tendencia de la paridad del euro frente al dólar, con panorama incierto en cuanto a su evolución en los próximos meses: en la temporada 2007/09 el tipo de cambio se ubicó en 1,55 euros por dólar, disminuyendo a 1,25 hasta fin de noviembre. Hay opiniones que reportan una nueva baja del euro, pero es incierta su evolución, y eso proyecta gran incertidumbre sobre el resultado final de las ventas, acotó.

En función del mayor stock de manzanas en el Hemisferio Norte, y el fuerte incremento regional en la producción de peras, además de la reducción del costo del flete marítimo, se puede considerar un escenario de inicio para la temporada, el cual podrá fluctuar según la evolución de las principales variables que tiene el negocio.

Según el Senasa, la fecha tentativa de inicio de la cosecha de manzana Gala es el 25 de enero y la Red Delicious, el 12 de febrero. Las peras William’s podrían comenzar a cosecharse el 8 de este mes.

El documento del consultor citado indicó que la proyección económica para la fruticultura regional es una caída de 2,7 dólares por caja -18 kg- en el precio de importación “FOT” en relación a la temporada pasada, mientras que sería de 1,4 dólares la merma del valor de exportación “FOB”.

En manzanas la situación es una reducción del precio de venta de 3,8 dólares en el FOT y 2,2 dólares en el FOB. Esto implica una baja de 8 centavos de dólar por kilo de pera exportado y de 12 centavos en el caso de manzanas, donde la reducción de 3 centavos de dólar por menor retención, sólo atempera la brecha negativa.

Además, la imposibilidad de pronosticar la exportación a Rusia este año, frente al panorama de afrontar las exportadoras locales un riesgo de cobranza, además de la mayor producción nacional y los bajos precios de industria, terminarán impactado en el mercado interno con un ajuste de precios.

Oferta exportable

Rusia es el principal mercado para la fruta de pepita de la región y el año pasado impuso una serie de restricciones porque adujo que el límite máximo de residuos de plaguicidas era superior al aceptado. Se llegó a un acuerdo que comenzó a regir en diciembre que estableció una serie de controles. De todas formas las exportaciones a ese destino no se concentran en el primer trimestre porque se congela el golfo de Finlandia.

Miguel Giacinti indicó que es previsible, pero no deseable, que un aumento del costo pueda disminuir la oferta exportable para el 2009, y esto ya pasó recientemente. El caso de “arándanos” está fresco en las retinas de muchas personas, dejó de cosecharse fruta para comercializar por el elevado costo frente a la realidad del mercado. Lo mismo aconteció al inicio de la cosecha de ciruelas en Mendoza.

La consecuencia de este diagnóstico es una reducción del retorno para la fruta y la imposibilidad de absorber aumento de costos. El escenario puede mejorar, no está dicha la última palabra en cuanto al resultado final de la temporada, pero hay que administrar esta incertidumbre con gran responsabilidad social desde el sector privado y público, concluyó.

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