Incertidumbre y quejas de los tenedores de deuda en EE.UU.

"No puede ser que saquen reservas cuando se les ocurra", aseguraron
WASHINGTON.- Pese a que el ministro Amado Boudou pidió "bajar el tono" a la disputa por la intención de remover al presidente del Banco Central, el conflicto afecta ya su anunciada oferta de negocio a tenedores de bonos en default, para quienes es imposible cerrar cualquier acuerdo sin que antes se sepa quién manda en la entidad, con qué autoridad y cómo se dispondrá el uso de las reservas para el pago del compromiso.

Así se desprende de consultas efectuadas por LA NACION entre operadores del mercado norteamericano, que será uno de los determinantes a la hora de definir el éxito o el fracaso de la nueva oferta que baraja el ministro. Y el consecuente impacto que el resultado de esa anunciada operación tenga en la percepción de riesgo para efectuar inversiones en el país.

Al comenzar la semana, ninguno de esos interrogantes -quién manda, con qué autoridad y cómo se afectaría el uso de reservas- parecía clara entre analistas y operadores locales. Sumada a la incertidumbre generada por la crisis institucional, la intención de Boudou de utilizar reservas para el pago de deuda en lugar de tomar, para ello, dinero prestado a tasa más cara parecía abrir aquí inquietantes aristas.

"No puede ser que las autoridades argentinas tengan protegidas en Suiza tantas reservas y que solamente las saquen para lo que se les ocurra. Casi todos los países tienen sólo entre un dos o un tres por ciento de sus reservas bajo ese régimen, mientras que la Argentina tiene mucho más", protestó Robert Shapiro, el titular de Argentina Task Force, la asociación de tenedores de deuda que logró respaldo del Departamento de Estado.

En diálogo con LA NACION, su queja apuntó en dirección similar a la de expertos locales que consideran que la eventualidad de que la Argentina use reservas para cumplir con los tenedores de deuda con los que llegue a un acuerdo de pago parcial abra la puerta a que otros -los que reclaman el ciento por ciento del pago, por ejemplo- pidan el embargo de esos mismos fondos ante la Justicia internacional.

Otros hablaban de la pérdida de confianza. "Después de lo que ha pasado, quién puede negociar de buena fe" con el ministro, se preguntaba un economista acostumbrado a lidiar con organismos financieros internacionales.

Fuentes locales vaticinaban aquí que la crisis institucional de la Argentina se traducirá, entre otras cosas, en una mayor dificultad a la hora de procurar el necesario respaldo técnico en organismos locales para el lanzamiento del nuevo canje de deuda. Entre ellos, por caso, la Securities and Exchange Comission (SEC), la autoridad local para el mercado de valores que debe expedirse sobre el carácter de la nueva propuesta.

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