La incertidumbre y la crisis invaden a Colonia Delicia tras el cierre de MBM

El cierre de la firma procesadora de maderas afecta al pueblo en general. Pobladores coinciden que en la zona tampoco se consiguen changas para paliar la situación
Colonia Delicia. El cierre de la empresa MBM, procesadora integral de maderas, afecta tanto a los trabajadores y sus familias como a los habitantes del pueblo. Las mujeres están desesperadas porque no saben cómo van a sobrellevar el despido de sus maridos, los hombres están más preocupados porque la crisis afecta a todos los sectores y tampoco conocen cuál es la salida, ya que ni siquiera changas consiguen en la zona.

Los 57 trabajadores, acompañados por sus esposas, realizan una olla popular frente a la empresa y en ese lugar ayer recibieron 40 telegramas de despido, ya que los 17 restantes habrían aceptado una suspensión.

Hubo dos propuestas por parte de los empresarios: que los trabajadores se consideren despedidos o suspendidos por 60 días. Los empleados manifestaron estar con incertidumbre y desprotegidos.

La desesperación comenzó apoderarse de todas las familias de la zona.

Los comerciantes de Colonia Delicia intuyen que en los próximos días la situación comenzará a empeorar. Sonia, una vecina y comerciante dijo que "ya veníamos con problemas. Estamos muy afligidos, porque cada vez menos trabajadores tenemos en la zona, diariamente vemos a los hombres sentarse debajo de la sombra durante el día. Ya no podemos darles fiado, antes sí, pero ahora se complica, todo está caro".

Para muchos de los pobladores, la Colonia ha dejado de ser una "delicia". "Esta era la última fábrica de la zona y ahora cierra", manifestaron afligidos vecinos de la localidad.

En la localidad esperan un milagro, que se reactive la empresa, pero son muy pocas las esperanzas. Las familias afectadas directamente por el cierre de la empresa agradecen la solidaridad de los vecinos, comerciantes y algunos docentes. Ellas -las madres- continúan llevando la bandera del reclamo, "nadie sabe mejor que nosotras lo difícil que es cuando los chicos piden la leche o el pan".

"Comemos gracias a la ayuda de los vecinos", comentó resignada Gladys Ely, tiene tres hijos y es esposa de uno de los trabajadores. "Mi marido tiene 28 años de trabajo en la empresa, es una situación muy complicada la que vivimos, mis hijos estudian y no tenemos dinero para solventar los gastos. La empresa desde hace meses que no está pagando como corresponde. Nos debe desde diciembre del año pasado".

Gladys señaló que "la ayuda que tenemos es de los negocios y del director de la escuela".

Leonela García de Eldorado, vive en el kilómetro 6, barrio Reidel, ella comentó que a su marido lo suspendieron en el mes de enero "por una causa injusta, tengo hijos gemelos de 7 meses, una nena de 10, otras de 6 y 5 años de edad. Es difícil vivir, porque ni siquiera se consigue changas". La mujer agradeció que "tengo mucha ayuda de los vecinos y de un maestro. Me trajeron ropas y calzados. Mi marido gana 45 pesos por semana, en las salas no hay leche, se complica para cuidar a nuestros hijos".

Las familias indicaron que en poco tiempo comenzarán las intimaciones y cortes por las boletas de luz y de agua que se acumulan.

Lucilda Vázquez, otra esposa de un trabajador tiene tres hijos, "estamos sobrellevando la situación con la ayuda de mi vecino y mi suegra, que tienen sueldo. Algo recibimos del municipio de Colonia Delicia y seguiremos luchando para ganarnos lo que merecemos, aunque es difícil conseguir trabajo, las boletas de luz no sabemos de qué manera pagaremos".

Guillermo Morel, delegado de los trabajadores, comentó que "nosotros pedimos que nos abonen todo lo que nos deben, desde diciembre no se está cobrando la quincena. Con 100 pesos semanales no nos alcanza, tenemos que pagar la luz, agua. Hasta diciembre del año pasado teníamos una buena producción, hacíamos tableros para Italia, largueros de cama para Brasil. Nosotros cobrábamos al día gracias a la empresa Queiroz, porque recibíamos plata al día por la entrega de láminas".

Según Morel, a los directivos de la empresa no les interesa que la empresa continúe. Nosotros no creemos que la fábrica continúe en los próximos meses trabajando, tampoco en el sindicato (Soime). Acá no hay nada legal o escrito. No sabemos cual será nuestro futuro".

Reclaman más apoyo

Héctor Varón, es comerciante que trabajó 19 años en la empresa, comentó que "a los comerciantes nos afecta a todos, porque muchos de los dueños viven de sus negocios y bajan las ventas".

"Yo trabajé hasta el 2003, ahora me dedico al comercio. Me siento muy mal, impotente. Porque todos fueron compañeros de trabajos. Esta fábrica era lo último que quedaba en la Colonia. Nos produce un gran dolor, son todos vecinos".

Varón reclamó también más apoyo del sindicato, "prácticamente defiende más a los patrones que a los trabajadores. Nunca nos defendieron. Cuando nos despidieron solamente cobré 600 pesos. Acá en la provincia y en el país, parece que no tenemos Justicia. La única solución es la intervención del gobierno, antes de crear tantos planes tendrían que haber invertido en la empresa".

El titular de gremio del Sindicato de la Madera (Soime), Aureliano Sánchez, expresó que los propietarios de la empresa "no piensan en cerrar", buscarán otro rubro o trabajarán con otro producto.

Hoy se realizaría una reunión entre el sindicato, propietarios de la empresa y la Subsecretaría de Trabajo por la situación.

De acuerdo con Sánchez, 142 empresas tienen trabajadores registrados en el gremio del Soime, de las cuales el 50 por ciento está trabajando en forma normal, un 30 por ciento trabajan menos días por semana y el 20 por ciento esta en una situación muy difícil, "es el caso de MBM".

Además el gremialista señaló que "existen otros aserraderos que están en condiciones insostenibles". Y no se descarta que en los próximos días más trabajadores se sumen a la lista de desempleados.

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