Incertidumbre por el Consejo Económico

Los empresarios no creen que de la convocatoria oficial se obtengan resultados concretos; críticas por la exclusión del campo
Ningún referente agropecuario, ni encumbrado ni insignificante, estará hoy, a las 15, en la reunión que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, tendrá con técnicos de las cámaras empresariales para empezar a armar el Consejo Económico y Social. Sí, en cambio, estarán Martín Echegoyen, de la Unión Industrial Argentina; Andrés Peña, de la Cámara de la Construcción; Norberto Peruzzotti, de la asociación de bancos privados; Mario Grinman y Martín Solá, de la Cámara de Comercio, y los sindicalistas Juan Carlos Smith y José Luis Lingeri, de la CGT.

La ausencia del agro podría explicar en parte, según los empresarios, por qué la sexta convocatoria de los Kirchner en seis años a un diálogo formal corporativo está cerca de fracasar. Si fue sólo un descuido, tampoco es nuevo: es el mismo motivo que disuadió a la UIA de participar hace un año, durante el conflicto rural. La otra razón del sueño dialoguista roto es bastante más elemental: ningún empresario cree realmente que el Consejo sea en realidad una propuesta de la que el Gobierno esté convencido. Vale la pena atender la respuesta de uno de los dirigentes que más insistieron en esta convocatoria: "Si usted me pregunta si hay causas para no creer, es cierto, y fundadas. Pero no por eso vamos a dejar que choquen los trenes", dijo anoche a La Nacion.

Disperso el corral, los hombres de negocios se culpan entonces unos a otros. En por los menos dos cámaras convocadas no gustó el reciente comunicado que la Asociación Empresaria Argentina (AEA), la entidad que preside Luis Pagani y secundan Paolo Rocca y Héctor Magnetto, emitió el domingo con cuestionamientos al Indec, las retenciones y el contexto para la inversión. "Da la sensación de que algunos quieren doblar la apuesta y echar todo a perder", se quejó un industrial, que incluyó también al ruralista Hugo Biolcati entre los menos propensos a aceptar la invitación oficial.

Héctor Méndez, presidente de la UIA, intentó ya por lo menos dos veces convencer al jefe de la Rural. En la UIA creen que Biolcati y Mario Llambías, de CRA, están en un error: contribuyen al argumento con que el Gobierno podría tumbar la convocatoria. "Van a volver a hablar de clima destituyente: la alusión de la Presidenta a los golpes cívico-militares el 9 de Julio no fue inocente", razonó un dirigente

La oposición tampoco los entusiasma. Algunos creen, por ejemplo, que se equivocó al pedir ser incluida en el Consejo Económico, porque ésa debe ser una entidad conformada sólo por cámaras sectoriales. "Lo único que falta es que los empresarios pidamos debatir en el Congreso ?dijeron en la UIA?. Esta mezcolanza puede hacer que, para variar, inventemos algo que no existe en ningún lugar de mundo: un consejo multitudinario e inútil."

Tampoco hubo, esta vez, a diferencia de otras, demasiados contactos entre cámaras para acercar posiciones. Prolifera más bien la desconfianza. El documento de AEA había sido confeccionado hace dos meses, pero se lo difundió después de las elecciones para esquivar interpretaciones. Objetivo incumplido: "AEA lo hizo porque la habían dejado fuera del diálogo", dijo el presidente de una cámara que estuvo la semana pasada en la comida con la Presidenta. En un banco añadieron que ese comunicado fue el punto para que el Gobierno se mantuviera inflexible.

En realidad, lo que hizo AEA fue resumir en 12 puntos, por primera vez de manera rotunda, lo que todo el empresariado sostiene desde hace seis años esporádicamente y en voz baja. El único cuestionamiento es el sentido de la oportunidad del documento.

"Qué difícil ?se quejó un ejecutivo de una cámara de consumo masivo?. En cualquier país normal sería muy fácil tener al empresariado unido diciendo lo mismo." Al tambaleo habría que agregar la propia interna sindical, que el Gobierno intentó ayer atenuar mediante una reunión de Tomada con Hugo Yasky de la CTA. Fue una forma de incluir a un sector del sindicalismo desatendido. Aunque el Gobierno olvidó convocar para el Consejo Económico a la CGT en su plenitud y sólo llamó al sector de Hugo Moyano.

La realidad es que en ningún sector, Gobierno incluido, se ha detectado desesperación por acordar. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ungido por Néstor Kirchner para conducir la convocatoria, no se volvió a comunicar con los empresarios desde la reunión de la semana pasada.

Amado Boudou, que no fue incluido en esa primera mesa, se sentará hoy a almorzar con la UIA. Aunque intente entusiasmarlos con la promesa de un banco de desarrollo con fondos de la Anses, no consiguió aún ser considerado un conducto de diálogo valedero.

Claves

* Preparativos : hoy, a las 15, se realizará en el Ministerio de Trabajo la primera reunión preparatoria del Consejo Económico y Social. Participarán representantes de la UIA, la Cámara de la Construcción, representantes de bancos privados y sindicalistas.

* Sin el campo : el Gobierno no invitó a las entidades agropecuarias agrupadas en la Comisión de Enlace a participar de las deliberaciones. Algunos dirigentes rurales admitieron ayer su descreimiento sobre el futuro del diálogo con las autoridades nacionales.

* Ministro excluido : al menos de esta reunión preparativa del Consejo Económico y Social no participará Amado Boudou. En cambio, el ministro de Economía almorzará hoy con la UIA.

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