Incendios: 150 mil hectáreas quemadas

Los incendios quemaron siete veces la superficie de la ciudad de San Luis. El jefe del operativo de Lucha Contra el Fuego, Guillermo Musri y el titular de San Luis Solidario, Omar Terc hicieron un balance de los que fueron 50 días en llamas.
De a poco mejoran las condiciones climáticas. Agosto y sus vientos pasaron y septiembre empezó con una leve llovizna, que el viernes logró apagar los focos de incendios que se mantenían en la provincia. Concluye la peor temporada de incendios de la historia y los primeros balances arrojan la devastadora cifra de 150 mil hectáreas de campos y sierras quemadas. Una superficie que equivale siete veces al territorio que comprende la ciudad de San Luis.

Pero lejos de las comparaciones, El Volcán, Potrero de los Funes, Estancia Grande, El Durazno alto y bajo, Virorco, El Trapiche, Río Grande y el camino que la une a Nogolí, La Carolina, El Suyuque, La Punta, Villa del Carmen, Villa Larca, Merlo y las zonas de Damiana Vega, La Vertiente, Papagayos, Las Chacras, Los Membrillos, Saladillo, Juan Llerena, Candelaria son las localidades que más sufrieron los incendios. Según el ministro del Campo, Sebastián Lavandeira Muñoz, más de 20 mil hectáreas quemadas corresponden a zonas productivas.

"Fueron 50 días de trabajo intenso. Tuvimos un promedio de cinco salidas diarias en los que inclusive, los brigadistas tuvieron hasta cinco días pernoctando en el lugar, sin poder volver a sus hogares, con jornadas de trabajo completo, que se iniciaban a las 6 de la mañana y concluían pasada la medianoche", comentó Omar Terc, jefe del Programa San Luis Solidario.

Los 19 cuarteles de bomberos voluntarios y los dos cuarteles de la Policía de la Provincia estuvieron constantemente vacíos, ya que los casi 300 bomberos con que cuenta San Luis trabajaron a diario en los terrenos en llamas.

"En total la provincia tiene 240 bomberos voluntarios y 45 de la Policía en los cuarteles de la ciudad y La Punta. Doy por seguro que estuvieron todos, con sus mínimos relevos, trabajando días enteros", consideró Guillermo Musri, responsable de los Bomberos de la Policía de la Provincia y jefe del Operativo de Lucha Contra el Fuego.

La inaccesibilidad de los lugares, serranías en su mayoría, como es la zona de Comechingones, obligó a que los bomberos dejaran las autobombas de lado y trabajaran con las brigadas de tierra y con el apoyo aéreo de los aviones hidrantes, que en los momentos más arduos, llegaron a contar hasta con cuatro.

"También contamos con la colaboración de Cosafi, los propietarios y la gente que trabaja en los campos, los municipios como el de Papagayos, Concarán y Tilisarao que nos llevaban agua al aeródromo, Vialidad de la Provincia que colaboró con camiones con agua y maquinaria vial pesada", mencionó Musri, entre algunas de las personas y áreas que se acercaron a colaborar.

También fue arduo el desempeño de San Luis Solidario, que asistió con 21 brigadistas de incendios forestales (15 de capital y 6 de cuarteles del Trapiche, Potrero de los Funes y El Volcán). Terc informó que también se sumó el personal de la administración, "todas personas con más de 20 años de servicio, súper capacitados porque pertenecían a la ex Defensa Civil. Y hasta el jefe del área Emergencias, Ignacio Muñoz, que trabajó a la par de los brigadistas".

Aunque a pesar de la experiencia en este tipo de siniestros, el fin de la temporada de incendios los deja a los bomberos con heridas, esguinces, quemaduras, golpes en pies, brazos y magullones por distintas parte del cuerpo. Y la pérdida irreparable de dos camaradas: El jefe de los Bomberos Voluntarios de la ciudad, Carlos Balduz, y el sargento ayudante de Bomberos de la Policía, Julio Panelo.

"Fue la peor temporada en 15 años", dijo Terc. Según el jefe de San Luis Solidario, las condiciones se debieron a la excesiva combustibilidad que generaron las intensas lluvias del verano pasado. "Hubo un notorio incremento en la combustibilidad liviana, que son las malezas, que alcanzaron más de un metro y medio de alto", explicó.

Además sostuvo que por el calentamiento global la situación se repetirá todos los años.

"Ahora la prioridad es identificar los autores"

"La frase ‘se me escapó el fuego’ no se puede considerar más como algo inocente", comentó la Jefa de la Unidad Regional, Graciela Pereyra, a cargo de la recolección de denuncias y pruebas que encaminen hacia los autores de los siniestros. Según el código de procedimiento, causar un incendio es considerado un delito contra la seguridad pública. El artículo 186 establece una reclusión o prisión de 3 a 10 años si hubo peligro común para los bienes, hasta 15 años si hubo peligro de muerte y 20 si fue causa inmediata de la muerte de alguna persona.

Pereyra comentó que hasta el momento se iniciaron más de 30 actuaciones sumariales en las localidades de La Toma, El Volcán, El Durazno, Potrero de los Funes, la comisaria Quinta de Juana Koslay, la de La Punta y en la Sexta y Cuarta de la Ciudad.

También cuentan con denuncias de damnificados por daños, tanto en propiedades privadas, extensiones de campo, pérdidas de maquinaria, materiales rurales y alambrados.

Para avanzar en la investigación de todas las actuaciones, la jefa de la Unidad Regional informó que los bomberos trabajan en el peritaje, que permitirá determinar donde presuntamente se inició el fuego. "Con esos datos, más la información que aportaron testigos, determinaremos los lugares y elevaremos las investigaciones completas al juzgado de instrucción para que determinen los culpables", explicó Pereyra.

La funcionaria policial consideró que por los estragos que causaron los incendios es imposible considerarlos como un hecho accidental. "En este momento nuestra prioridad es establecer los autores de los inicios del fuego. Más allá que se escarmiente esta situación, procuramos que alguien se haga responsable de tanto daño".

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