Un incendio que pone a prueba la gestión

El Gobierno municipal viene con un año complicado en lo político y en lo económico. Las renuncias en el gabinete, internas entre el Ejecutivo y el bloque de concejales oficialistas, un conflicto prolongado con un sector de los empleados municipales, una denuncia penal contra dos funcionarios que se conoció días atrás y, sobre todo, la escasez de recursos obligan al intendente Ricardo Alonso y a su gabinete a cubrir los frentes abiertos.
El incendio de la Municipalidad provocó un fuerte golpe emocional al jefe comunal y al círculo cercano. Alonso fue uno de los primeros en llegar el domingo por la mañana al municipio y observó, angustiado, como las llamas devoraban una parte de la estructura del edificio.

La Municipalidad en localidades chicas tiene un fuerte sentido de pertenencia entre sus habitantes. Por eso, el siniestro conmovió a gran parte de la población.

Hasta el momento, el perito de bomberos de la Policía neuquina que estuvo en el edificio incendidado estimó que el fuego se originó en un cortocircuito que habría comenzado en el tablero principal. De todos modos, el informe definitivo se conocerá en los próximos días.

Hay antecedentes que apuntalan esa hipótesis. La parte del edificio que se quemó era la más antigua y, según empleados, las instalaciones eléctricas no estaban en óptimas condiciones.

Una fuente del cuartel de Bomberos que combatió el siniestro advirtió la precariedad de las conexiones en el lugar donde se presume que se inició el fuego. Además, recordó que la noche del sábado hubo un corte de luz repentino en la localidad, que produjo, por ejemplo, un principio de incendio en la vivienda de uno de los bomberos. La fuente consideró, en base a su experiencia, que el siniestro no comenzó en la cocina, como se especuló en un primer momento.

Es cierto que la versión de un posible incendio intencional circuló desde que las llamas devoraron una parte del inmueble. Esa posibilidad estuvo en la boca de algunos funcionarios que miraban el fuego. Y apuntaron como origen un presunto robo. Pero un funcionario consideró ayer que "es desproporcionado" pensar en esa hipótesis. "No hay un motivo", afirmó. La versión corre, aunque hasta ahora oficialmente no hay indicios o pruebas que la corroboren.

Algunos sectores opositores consideran que el Gobierno y la UVAC desde que llegaron al municipio ven fantasmas en todos lados. De hecho, en cada conflicto desde el Gobierno atizan el mensaje que hay sectores interesados en boicotear la gestión.

Es cierto que hay dirigentes en la oposición con ganas de llegar al sillón municipal en 2011 y no facilitarían las cosas. Pero también los hay entre los oficialistas. Con todo, el incendio pone a prueba, una vez más, la capacidad de gestión del Gobierno. Allí, donde aún no ha logrado hacer pie.

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