Se inaugura hoy la obra de peatonalización de O'Higgins

El acto oficial encabezado por el intendente Breitenstein será hoy, a las 19.30. El proyecto fue iniciado durante la intendencia de Jaime Linares, confirmado por la gestión de Rodolfo Lopes y, finalmente, licitado por la actual administración comunal.
"La inauguración de la semipeatonal O'Higgins es, probablemente, uno de los temas más emblemáticos que los bahienses reclamaban en las últimas décadas", destacó el intendente municipal Cristian Breitenstein, quien hoy, a las 19.30, encabezará el acto que dejará oficialmente habilitada una de las intervenciones urbanas más trascendentes del microcentro bahiense.

La obra de semipeatonalización --según la ha definido el propio municipio-- de la primera cuadra de calle O'Higgins, en el tramo comprendido entre Chiclana y Brown, fue iniciada en abril de este año y demandó una inversión de 2.548.805 pesos.

La intervención incluye el ensanche de las veredas de la arteria, que pasan de tener 2,40 metros a valores que oscilan entre los 4,80 y 6,80, reduciendo su calle central a 5,40 metros, con prohibición de estacionamiento a excepción de las cuatro dársenas construidas.

Se trata de una modificación sustancial para una cuadra emblemática, acaso la de mayor identidad comercial y que ha sido, durante décadas, una de las postales por excelencia de la ciudad.

"Muchas ciudades de escala similar o inferior a Bahía Blanca tienen este tipo de espacio público, que jerarquizan el centro, generando un lugar de encuentro y, fundamentalmente, un espacio público renovado", señaló el jefe comunal.

La idea de peatonalizar O'Higgins reconoce antecedentes desde principios del siglo XX, que incluyeron desde el corte al paso vehicular en determinados horarios de los fines de semana, así como proyectos impulsados desde distintos ámbitos.

En esta ocasión se verifica, además, un hecho que no por lógico deja de presentarse como una singularidad política.

El proyecto que hoy se concreta --más allá de algunas modificaciones-- fue iniciado durante la intendencia de Jaime Linares, confirmado por la gestión de Rodolfo Lopes y, finalmente, licitado por la actual administración comunal.

"Nosotros lo que hicimos fue respetar el concurso realizado en 2002, tomar esa idea, dialogar con los vecinos y las instituciones intermedias que quisieron motorizar esta idea, por caso la Corporación del Comercio, Industria y Servicios, hacer algunas correcciones al proyecto y, por último, en el marco de ese consenso, llevar adelante la obra", explicó Breitenstein.

Más allá de la renovación de las veredas, con la colocación de baldosones en dos colores y de pavimento articulado en la calzada, el área intervenida fue provista de un variado equipamiento urbano, consistente en dos bicicleteros, diez cestos papeleros, ocho bancos de madera y cuatro cabinas para teléfonos públicos.

A esto se suma un incipiente arbolado de 16 ejemplares, y una iluminación de 22 artefactos tipo cigarro --similares a los existentes en la primera cuadra de la peatonal Drago--, más otros 12 de mayor altura, destinados a una iluminación general.

La traza de la nueva calle no es recta, ya que muestra una leve desviación, y posee dos niveles, cuya diferencia se acusa en una pequeña rampa ubicada metros antes de acceder a la gran rotonda central, en su cruce con Drago.

Ese espacio es, sin dudas, uno de los destacados del proyecto, ya que con su diámetro de 17,80 metros se convierte en articulador de ambas calles.

La ejecución de los trabajos estuvo a cargo de la empresa Ineco Ingeniería SA, que cumplió con los plazos acordados. De todas maneras, el jefe comunal pidió disculpas por las molestias que pudo haber causado la construcción.

"Toda obra demanda un plazo, genera molestias y requiere pedir disculpas, pero creo que en el hacer está el desafío. Los vecinos han comprendido que es mejor hacer que no hacer, porque que así podemos mejorar nuestra calidad de vida. En este caso, el comercio lo va a valorar y los vecinos van a tener un espacio público emblemático", señaló.

Sobre la posible continuidad de la obra de acuerdo con la idea original, que comprende el eje O'Higgins-Alsina, entre Saavedra y Dorrego, el jefe comunal se manifestó cauto, esperando analizar el funcionamiento del tramo a inaugurar.

"El proyecto total es ambicioso. Vamos primero a evaluar el impacto de esta primera etapa, donde seguramente va a haber que reconsiderar cuestiones vinculadas con el tránsito y el transporte. Pero lo haremos sobre el hecho concreto y, luego, avanzaremos con toda vocación en las que siguen", aseguró.

Invitación oficial

Si bien desde el municipio se guarda cierto hermetismo, fuentes comunales confirmaron que el acto de hoy contará con números artísticos y sorpresas.

El texto de la invitación, hecha extensiva a todos los vecinos, es el siguiente:

"Semipeatonal de calle O'Higgins. Inauguración, martes 17, a las 19.30, en el cruce de O'Higgins y Drago. El objetivo fue la puesta en valor del sector, el mejoramiento y la ampliación del espacio público y un desarrollo paisajístico y funcional que posibilite el esparcimiento. El intendente municipal invita a todos los vecinos de la ciudad al relevante acto".

Enfoque

Peatonal, semipeatonal, ensanche de veredas

La obra de calle O'Higgins tuvo, tiene y tendrá sus detractores. Muchos niegan incluso al nuevo espacio urbano su carácter peatonal, insinuando que la intervención no pasa de ser un "ensanche de veredas". Sin embargo, una consigna es clara: por primera vez desde la aparición del automóvil en la escena urbana, se ha decidido privilegiar al peatón. En ese sentido, el proyecto es claramente de peatonalización.

Durante décadas las calles se han ensanchado quitando metros cuadrados a las veredas. En la actualidad, los urbanistas han asumido el error de considerar que la ciudad moderna debía planificarse en función del automóvil. Ruido, contaminación y consumo energético son algunos de los males que acarreó su presencia.

Por eso hoy se plantea "humanizar las ciudades", alentando los espacios de encuentro e intercambio. En ese sentido, y por sobre cualquier discusión acerca del proyecto, la obra de calle O'Higgins persigue un objetivo que no puede dejar de valorarse.

Mario R. Minervino/"La Nueva Provincia"

En la plaza Rivadavia

En los próximos días comenzarán las tareas de remodelación de la plaza Rivadavia, que comprenden la reconstrucción de sus diagonales, utilizando el mismo tipo de baldosas empleadas en la peatonal O'Higgins, y la ejecución de su rotonda central, alrededor del monumento a Rivadavia, mediante un piso de cemento estampado.

Los trabajos estarán a cargo de la empresa Ineco Ingeniería SA, que, de esta manera, dará continuidad a los trabajadores ocupados en la obra de la peatonal.

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