Inaudito: bloque G sacó tres proyectos sobre tablas, y por unanimidad

El oficialismo municipal consiguió, algo que nunca había podido desde que Daniel Giacomino y Luis Juez se pelearon. En una misma sesión, fueron aprobados tres convenios enviados por el Ejecutivo, con el voto de todos los bloques. Las agrupaciones legislativas sesionaron ayer dejando atrás la mezquindad política.
Nadie hubiera pensado hace un año atrás que el intendente Daniel Giacomino, quien se peleó públicamente con su ex, Luis Juez, y se quedó con la módica suma de 1 (un) edil en el Concejo Deliberante, tendría algún día de gloria en el cuerpo legislativo de la ciudad.

Inusitadamente, el contexto político parece haber cambiado en algo, y hasta le muestra alguna mueca amistosa al jefe comunal, autoridad sin presupuesto, sin obras mayúsculas y sin partido consolidado que lo respalde.

Es que ayer, en sesión ordinaria, todos los bloques dieron tratamiento sobre tablas a 3 iniciativas de relativa importancia impulsadas por el oficialismo municipal. Y luego, las aprobaron por unanimidad y casi sin chistar, actuando con verdadero espíritu deliberativo y dejando de lado mezquindades políticas.

Se trata de la ratificación de dos convenios de corte social firmados con la Nación, y uno para obras públicas celebrado con Provincia (ver aparte).

Evidentemente, la situación política en el Concejo Deliberante es diferente, por más que se argumente que, para cualquier bloque, no votar alguno de los tres proyectos -útiles para la ciudad-, le trasladaría un costo político.

Véase que sólo poco tiempo antes de las elecciones del 28 de junio, Giacomino consiguió aglutinar un grupo de 3 ediles (Gustavo Barrionuevo, Virginia Pagnanini y Juan Manuel Rodríguez), al cual luego se sumó la kirchnerista Graciela Nicolás, concluyendo en la constitución del Frente Social para la Ciudad.

El número de 4 oficialistas no se incrementó. Pero el Frente Cívico, que tenía 16 concejales, pasó a tener 13, y luego 8, con la evaporación de las 5 filo-vicentistas que hoy conforman la agrupación legislativa "Frente Progresista".

Se profundizó, con la llegada de Walter Nostrala a la presidencia del bloque juecista propiamente dicho o Frente Cívico Residual (FCR), un proceso conflictivo interno: la libanización panjuecista.

Así fue que vicentistas endurecieron postura con juecistas, y éstos a su vez con giacoministas. Naturalmente, los que arengan al intendente y quienes lo hacen con el vice parecieron encontrar la armonía juntos.

Pero las chicanas, resmas enteras de pedidos de informe, y sobre todo baja actividad legislativa para el bien de la ciudad fueron las características de ese período.

Inclusive, por aquellas sesiones chicaneras, datadas entre julio y fines de agosto, se recuerdan certeras apreciaciones de Miguel Siciliano, hombre ligado a Olga Riutort: "Señores del Frente Cívico, no hagan que el Concejo Deliberante sea el ámbito de discusión de la interna".

Y el radical Marcelo Cossar completaba: "Cada vez que hay que hacer un acuerdo con el Frente Cívico tengo que hablar con tres personas distintas, y siempre dicen cosas diferentes".

Por eso, el radicalismo, el olguismo, el peronismo, y el independiente (Fernando Masucci), que juntos suman 13 concejales, la veían desde afuera.

Ahora, horas previas al envío del marco regulatorio del transporte y al proyecto de aumento del cospel por parte del Ejecutivo, sucede esta "hazaña" impensada por los giacoministas.

"Creo que finalmente el hecho de que no haya una mayoría clara, sino minorías, está enriqueciendo la discusión legislativa y está dejando los intereses políticos de lado por el bien de la ciudad", dijo uno de los miembros del Frente Cívico por la Ciudad.

Antes, había votado en contra de todos los pedidos de informe a la gestión municipal solicitados por los demás bloques.

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