Imputan en Alvear a allegados a De Paolo.

La gestión del intendente de General Alvear, Juan Carlos De Paolo, quedó inmersa en un escándalo luego de que la Justicia decidiera imputar a cuatro hombres estrechamente vinculados con el jefe comunal por defraudación al Estado e incumplimientos de deberes de funcionario público.
La gestión del intendente de General Alvear, Juan Carlos De Paolo, quedó inmersa en un escándalo luego de que la Justicia decidiera imputar a cuatro hombres estrechamente vinculados con el jefe comunal por defraudación al Estado e incumplimientos de deberes de funcionario público.

Son 76 delitos los que pesan sobre antiguos y actuales funcionarios y un particular también muy allegado a la gestión, a quienes se los investiga por una estafa al estado municipal que ronda los $ 400.000.

"No se puede decir que es una movida electoralista cuando la denuncia fue presentada siete meses atrás", subrayó el diputado provincial cobista Alejandro Molero, uno de los denunciantes La denuncia radicada en el 4° Juzgado de Instrucción fue realizada por el legislador junto a los concejales Hugo Molina, Liliana Arrejin, Eduardo Diego, de Confe, y Daniel De Monte, del Partido Socialista.

Según consta en el expediente 14.912 iniciado el 27 de octubre de 2008, los imputados son:

Víctor Quiroga, un particular muy cercano a la actual gestión municipal; Juan Carlos Martínez, concejal justicialista desde 2007 que anteriormente fue secretario de Gobierno; Carlos Rosa, amigo íntimo del intendente que también fue concejal y desde diciembre de 2007 ocupó la secretaria de Gobierno hasta que en enero de este año renunció; Claudio Reina, hoy al frente de la Contaduría General del municipio, y Enrique Horlacher, ex secretario de Hacienda de la comuna y hoy delegado del Fondo para la Transformación y al mismo tiempo administrador del hospital de Jaime Prats.

Entre las irregularidades que detectó el juez durante la investigación se desprende que del convenio firmado por la comuna con el Tiro Federal de Alvear en 2007 para que funcionara allí el Instituto de Seguridad Pública se pactaron obras que debía realizar el municipio. El encargado de hacerlas era Víctor Quiroga, quien facturó los trabajos y los cobró sin haberlos hecho.

Además Quiroga recibía de la comuna un sueldo como celador, cargo que no desempeño. También esta persona le facturaba a la comuna por el servicio de comida para los estudiantes, pero resulta que se abonó este servicio incluidos dos meses después de haber culminado el curso, se hacía figurar que almorzaban 32 estudiantes cuando no eran más de 15 y se presentaron presupuestos falseados para que constara una supuesta licitación.

Para el intendente De Paolo, no es tiempo de opinar: "Dejemos que la Justicia funcione. Nosotros estamos tranquilos. Y hoy no es tiempo de opinar sino estaríamos prejuzgando", señaló. Ahora, comenzó el período para que los involucrados presenten las pruebas de descargo para que la Justicia dictamine.

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