Impulsan fuertes cambios en los medios

Impulsan fuertes cambios en los medios
La presidenta Cristina Kirchner presentó el proyecto de ley de radiodifusión y acusó a las empresas de comunicación de extorsionar
El Gobierno envió ayer al Congreso su proyecto de ley de servicios audiovisuales, que modificará la norma que rige desde la última dictadura. En un acto repleto de militantes del oficialismo, gobernadores, ministros, sindicalistas y actores, la presidenta Cristina Kirchner definió a la prensa como un "suprapoder" y denunció: "La libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión".

La propuesta del Gobierno, que se presentó en marzo y a la que sólo se le hicieron escasos cambios, implicará una drástica reducción en las licencias que podrá tener un mismo dueño, que pasará de las actuales 24 a 10 en una misma área geográfica. Quienes tengan más de esa cantidad tendrán un año para ajustarse al nuevo marco legal. El proyecto establece que aquellos que tengan un canal de televisión abierta no podrán ser prestadores del servicio de cable, y prohíbe que un solo prestador controle más del 35 por ciento a nivel nacional del servicio de televisión para abonados.

Sobre los monopolios, la nueva norma establece que los que se hayan constituido previamente a la sanción de la ley no podrán alegar "derechos adquiridos" para quedarse con los medios que ya tienen.

Además, el proyecto autoriza a las empresas de servicios públicos, las más interesadas son las telefónicas, a prestar los servicios de televisión por cable y de Internet, más conocido como triple play , algo que tenían expresamente prohibido hasta ahora. También se suman las cooperativas. La iniciativa del Gobierno, en tanto, permite que el Estado regule el cobro de la tarifa de cable.

Uno de los aspectos centrales de la nueva norma es la fuerte regulación estatal en los contenidos. Por ejemplo: la ley obligará a las radios a emitir un 70 por ciento de producción nacional, y en el caso de la música, deberán emitir 30 por ciento de autores argentinos. Los canales de televisión están obligados, en tanto, a emitir un 60 por ciento de producción nacional e incluso los prestadores de cables deberán pasar un mínimo, no especificado en la norma, de programación de países del Mercosur y regionales. Además, las licencias quedarán sujetas cada dos años a revisión del Poder Ejecutivo.

El fútbol

Uno de los artículos que sufrieron más aclaraciones fue el relacionado con las transmisiones de los partidos de fútbol. El proyecto original del Gobierno, en su artículo 65, contenía una avanzada contra la televisación paga. La Casa Rosada se aseguró un marco legal aún mayor después de su asociación con la AFA. Ese apartado deja abierta la posibilidad de que el Estado decida intervenir para difundir cualquier espectáculo que considere de "interés relevante". La nueva norma deja libre la difusión de "extractos" de los partidos, por ejemplo, los goles, siempre que los noticieros no los pasen en directo y por no más de tres minutos.

La Presidenta destacó en su discurso que uno de los ejes del proyecto es que el espectro tanto de televisión como de radio se dividirá en tres partes iguales, de las cuales sólo una quedará para los medios privados, mientras que un tercio será para el Estado y la porción restante para sindicatos, universidades, iglesias y organizaciones sociales. "Todos podrán acceder a las frecuencias para poder hacer conocer su voz", destacó Cristina Kirchner, que habló a través de la cadena nacional.

Uno de los mayores aplausos llegó cuando Cristina Kirchner anunció que en 26 años de democracia su gobierno había sido el único que había enviado un proyecto para modificar la vieja ley. "Y cuando digo ninguno es ninguno. Es curioso", insistió la jefa del Estado, aunque otros mandatarios también propiciaron reformas que no llegaron a prosperar en el Congreso.

En sus críticas a los medios, la jefa del Estado planteó sus teorías. "Nunca antes se habló de los superpoderes. Se comenzó a hablar cuando se usaron a favor del pueblo", sostuvo, y enseguida se explayó: "Me permito una hipótesis, porque yo tengo la respuesta: mientras hablaban de superpoderes había un suprapoder que por sobre los poderes de la Constitución arranca decisiones a través de la presión".

La Presidenta denunció que existía "ocultamiento" y "distorsión" de la información, y dijo que la ley que se debatirá con la composición actual de las cámaras iba a poner "a prueba" al Congreso. Y volvió a apelar a la figura de los desaparecidos, cuando dijo que ésta no será sólo la ley de un gobierno: "Es en nombre de los 118 periodistas desaparecidos durante la dictadura que con su vida dieron testimonio de lo que es el verdadero ejercicio de la libertad de prensa".

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