Impulsan fuertes cambios en la Justicia de Junín

Dejan de existir los fiscales de juicio y son los mismos funcionarios los que hacen la instrucción y el proceso oral. Los turnos en las UFIS –que ahora son UFIJ– serán de una semana, y no un mes como hasta ahora.
Modificaciones en la estructura funcional del Poder Judicial, movimiento de empleados, nuevos fiscales y cambios en turnos son sólo algunas de las novedades que se han puesto en marcha en el Departamento Judicial Junín en las últimas horas.

La fuerte reestructuración –que fue confirmada por más de una fuente de Tribunales a DEMOCRACIA– respondería a una nueva forma de trabajo que pretende instaurar el recientemente designado fiscal general, Juan Manuel Mastrorilli, y sería anunciada en conferencia de prensa los próximos días.

Los cambios corresponden al funcionamiento del Ministerio Público Fiscal que incluyen, entre sus novedades más importantes, cambios en las fiscalías.

Hasta el viernes pasado, las UFIS estaban divididas entre las correccionales –a cargo de Alberto Arostegui, Vanina Lisazo y Sergio Terrón– y criminales –Roberto Rodríguez, Carlos Colime-daglia, Silvia Hermácora y Javier Ochoaizpuro–. Ahora fueron unificadas para convertirse en Unidades Funcionales de Investigación y Juicio (UFIJ).

Entre otras cosas, esto implica que los turnos que cubrían un mes cada uno y se iban intercalando, pasan a ser de siete días. Así, los funcionarios atienden desde el lunes todas las denuncias que reciben, ya sean las consideradas Correccio-nales como Criminales.

Esto, entre otras cosas, permitirá que los fiscales puedan trabajar con más tiempo causas que, con el otro sistema, quedaban archivadas durante un mes entero.

Las modificaciones no sólo incluyen los tiempos, sino también el seguimiento de las investigaciones penales preparatorias. A partir de ahora, un fiscal recibe la denuncia, lleva adelante la investigación y cuando es elevada a Juicio Oral y Público, será el mismo funcionario quien representará a la víctima en el estrado.

Cabe recordar que, hasta ahora, una vez que las investigaciones se cerraban y trasladaban para que se cumpla la etapa de oralidad, eran otros funcionarios –los fiscales de juicio– los encargados de ocupar el lugar de fiscal de juicio.

La pregunta era entonces, cuál sería el destino laboral de los funcionarios que representaban a las víctimas en los juicios orales, es decir, los doctores Mirta Claudia Monclá y Ángel Quidiello. Según fuentes confiables, los funcionarios citados pasan a forman parte de la nómina de ocho fiscales.

En tanto, con las nuevas modificaciones, Alberto Arostegui ha pasado a ser titular de una Unidad que tendrá a su cargo todos aquellos “delitos mediables” que se registren.

Empleados y edificios

La reestructuración dispuesta por el Fiscal General no sólo alcanza a los fiscales sino que además, incluye cambios en la planta de personal del Ministerio Público Fiscal.

Las ex Fiscalías Criminales han perdido empleados que pasarán a cumplir idéntica labor, pero en otras Unidades Funcionales para, de esa manera, cubrir las necesidades que tenían de personal las Correccionales.

En lo que respecta a la estructura edilicia, al menos por ahora no habría demasiados cambios. Sí, tal vez, algunos funcionarios deban compartir despachos, al menos hasta que se complete el proyecto de creación de la “Ciudad Judicial” en el ex Hospital San José, tal como ideó y llevó adelante hasta su jubilación, el Dr. Elio Abel Lago.

Será una tarea a futuro que dependerá, entre otros, de la Procuradora de la Corte, María del Carmen Falbo.

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