Impulsan en Diputados la creación de un "bloque rural"

Lo acordó un diputado del PRO con Solá. Dicen que serán unos 90 legisladores.
Aquella madrugada del 17 de julio, el voto "no positivo" de Julio Cobos proporcionó al campo una contundente victoria política sobre el kirchnerismo. Pero lejos quedó el Congreso de cumplir con las demandas de los productores. Ahora, los partidos de la oposición quieren saldar esa deuda y están dando forma a un viejo anhelo de los agropecuarios: la creación de una "bancada rural" que reúna a cerca de 90 diputados y promueva las leyes largamente reclamadas por el sector.

El vicepresidente de la Comisión de Agricultura, Christian Gribaudo (PRO-Buenos Aires) es uno de los promotores de la iniciativa. Ayer se reunió con un peso pesado del sector, el ex gobernador bonaerense Felipe Solá, ahora distanciado del kirchnerismo junto a una quincena de diputados. Decidieron empujar juntos la conformación de esa bancada y esperan anunciarla formalmente antes de que concluya el año. Para marzo, con la reanudación de las sesiones, la bancada agropecuaria ya tendría un coordinador y una estructura.

Junto al titular del bloque macrista, Federico Pinedo, Gribaudo viajó a Brasil para conocer de cerca la experiencia de la bancada rural que desde hace largo tiempo promueve políticas para el sector productivo de ese país. Reúne a cerca de 200 legisladores de diferente signo político, en una cámara de medio millar. En febrero repetirán la experiencia, pero piensan subir al avión a diputados de todos los bloques que comulguen con la idea. Para empezar, participarán el PRO, la UCR, la Coalición Cívica, los bloques del peronismo disidente y, quizás, los socialistas.

El anticipo de la creación de esta bancada -a la que también serán invitados los legisladores del Frente para la Victoria- coincide con una nueva ofensiva del campo para que el Congreso sea el que proporcione las soluciones que no llegan desde el Ejecutivo. El titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, presentará hoy un proyecto de ley para "segmentar" a los productores frente a las retenciones, de manera que los más pequeños no tributen ese impuesto y sólo lo hagan los de gran escala. El de diferenciar a los agricultores familiares de los grandes "pooles" de siembra es uno de los debates que se frustró tras la derogación de la Resolución 125. Furioso con la derrota legislativa, el kirchnerismo ordenó incluso congelar otro proyecto clave, la Ley de Arrendamientos, que incluso contaba con dictamen favorable en la Comisión de Agricultura y debía pasar al recinto.

Gribaudo consideró que una bancada rural que atraviese los diferentes bloques legislativos será clave para motorizar proyectos que den previsibilidad y nuevas herramientas a las actividades agropecuarias. Desde 2003, las mayorías kirchneristas frustraron la mayor parte de esas iniciativas. En cinco años, apenas se sancionó un puñado de leyes vinculadas al sector, de muy escaso impacto. Y todas tenían la bendición del Ejecutivo.

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