Impulsan un boleto social para que las embarazadas viajen gratis

Una encuesta realizada en hospitales públicos bonaerenses reveló que el 40% no se controla hasta el cuarto mes de gestación.
Los ministerios de Infraestructura y de Salud de la provincia de Buenos Aires trabajan en la elaboración de un proyecto de Ley que establezca un boleto social para que las mujeres embarazadas puedan viajar gratis en las líneas de transporte provinciales. Con esta iniciativa, el Ejecutivo busca que se realicen tempranamente las primeras consultas médicas para controlar el estado del embarazo.

Una encuesta realizada sobre 10.453 mujeres que acababan de tener a su hijo en los hospitales bonaerenses demostró que el 40% de las consultadas no se había controlado hasta el cuarto mes de embarazo, lo que impidió detectar y tratar en forma temprana numerosos factores de riesgo como VIH en la madre, sífilis, hipertensión, diabetes gestacional y anemia, entre otros.

La Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de cinco controles durante los nueve meses de embarazo, y varios más si se trata de una gestación de riesgo. Sin embargo, de acuerdo con los resultados de la encuesta, sólo un 20% de las mujeres efectuó entre una y cuatro consultas al obstetra.

"En buena parte de los casos, a la falta de información se suma la imposibilidad material de las mujeres de escasos recursos de acercarse a un centro de salud", afirmó el ministro de Salud, Claudio Zin, al explicar el impulso de un boleto social para que la mujer embarazada viaje gratis en las empresas de transporte provinciales.

De sancionarse el proyecto que está en etapa de redacción y que en pocas semanas se enviará a la Legislatura, el funcionario confía que se logrará que las líneas provinciales de colectivos no le cobren pasaje a las embarazadas, con lo cual es más probable que una vez que se las cite puedan llegar a la consulta médica.

Entre los datos de la encuesta, llama la atención que un 24%, es decir, unas 2.532 mujeres, dijeron haber realizado el primer control médico recién al tercer mes del embarazo; mientras que unas 1.723 iniciaron las consultas en el cuarto mes y, 1.167 en el quinto.

"Tampoco faltaron las mujeres que comenzaron a controlar su embarazo en el sexto y séptimo mes, que suman 841 encuestadas, lo que implica un riesgo enorme por el solo hecho de desconocer cómo fue la evolución de esa gestación", enfatizó Zin.

La importancia de los controles

Comenzar a controlar tarde el embarazo impide detectar y tratar numerosas enfermedades que, a medida que pasa el tiempo de gestación, se tornan más graves.

Una de ellas es la anemia, que no controlada puede provocar nacimientos prematuros, la pérdida del embarazo y problemas en el desarrollo psicomotriz del bebé.

"Para su desarrollo neurológico, el bebé necesita durante el primer año grandes cantidades de hierro, y van a resultar clave las reservas que haya recibido durante la gestación. Si tal reserva no existió, el daño puede ser irreversible", explicó Flavia Raineri, directora del Programa Materno Infantil del Ministerio de Salud provincial.

Además del retardo en el desarrollo, particularmente en el lenguaje, la anemia se manifiesta con indiferencia, apatía, déficit en el rendimiento escolar y desgano.

En el caso de mujeres con HIV, el bebé tiene muchas más chances de nacer sano si la embarazada inicia el tratamiento antirretroviral durante las primeras semanas de gestación. "Una mujer que no se controla tiene un 25% de probabilidades de transmitir el virus a su hijo; en cambio, si inicia el tratamiento de inmediato puede reducir ese riesgo al 2%", acotó Antonio Parisi, médico del programa provincial de VIH/Sida.

Otro de los males que requiere celeridad en la detección es la sífilis. Los infectólogos señalan que sin controles en el embarazo un 40% de los bebés de mamás infectadas mueren antes del nacimiento y el 30% nace con sífilis congénita. "Con simples inyecciones de penicilina durante la gestación el chico nace sano", enfatizó Parisi.

Por otra parte, tanto las embarazadas diabéticas como hipertensas son consideradas de alto riesgo, porque ambas patologías se asocian con un aumento del riesgo de enfermedades y muerte tanto de la madre como del bebé.

Cuando la embarazada es diabética o desarrolla la enfermedad durante la gestación es muy probable que los bebés sean macrosómicos, es decir, muy grandes. Esto a su vez, genera complicaciones en el parto, mayor riesgo de aborto y muerte fetal luego de la semana 36 de gestación, males que bien pueden prevenirse con un tratamiento y visitas asiduas al especialista.

La hipertensión es riesgosa tanto para la madre como para el bebé. "Una embarazada hipertensa puede padecer preeclampsia o eclampsia que son trastornos hipertensivos del embarazo que aumentan la morbimortalidad materna; y el bebé puede presentar retardo del crecimiento intrauterino", explicó Ana María Bonotti, obstétrica del Programa Materno Infantil de la cartera sanitaria.

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